Kiko Rivera
Kiko Rivera - GTRES

El motivo por el que Kiko Rivera comenzó a consumir drogas

En su primer bolo cobró 25.ooo euros que gastó ese mismo fin de semana

MadridActualizado:

Kiko Rivera ha vuelto a abrirse contando episodios de su pasado. Esta vez el hijo de Isabel Pantoja ha relatado varios momentos desagradables que han marcado su vida. Sus primeros contactos con la noche, el despilfarro de dinero y su adicción a las drogas han sido, sin duda, los problemas que a día de hoy siguen persiguiéndole.

Kiko ha contado a la revista «Semana» como se sentía antes y cómo siente en este momento de superación. Explica que su primer contacto con la noche comenzó antes de cumplir la mayoría de edad. «Un representante de artistas se puso en contacto conmigo para proponerme realizar un bolo en la discoteca Pirámide de Castellón y acepté. Me ofrecían 25.000 euros por aparecer en aquel local y hacerme fotos con los clientes. ¡Qué fácil!, pensé», detallaba.

El cantante ha reconocido que aquel bolo le vino muy bien porque consiguió por él mismo tener dinero de verdad y poder hacer frente a sus gastos sin ayuda de nadie. Sin embargo, esto supuso el inicio de su mala vida, pues fue en ese instante cuando probó por primera vez la cocaína. «Siempre digo que el problema no fue que a mis 18 años un empresario pudiera pagarme hasta 25.000 euros por una noche, sino que durante algo más de un año estuve haciendo cuatro y cinco bolos semanales que rondaban esa cantidad», añadía.

Al finalizar su primer bolo y regresar a Madrid ha recordado que ya no le quedaba nada del dinero que había ganado: «Lo despilfarré todo en un fin de semana porque era la primera vez en mi vida que tenía dinero de verdad», explicaba Kiko Rivera a «Semana».

En cuanto a la organización de su economía ha expresado que contaba con un gestor que se encargaba de administrar sus cuentas. Sin embargo, no le hacía ningún caso y, además, cuenta que se rodeó de gente tóxica que no velaba por sus intereses.

El primer bolo que el hijo de Isabel Pantoja realizó fue el desencadenante de su malestar. A los pocos días cumplió la mayoría de edad y se encargó de que no faltará de nada en la celebración de su cumpleaños: «Tres días duró aquella celebración. Y sin saber muy bien cómo, comenzó en Madrid y terminó en Barcelona, pasando por Sevilla y Valencia. Y no hace falta que explique como pudimos aguantar tres días de celebración sin terminar desfallecidos», confesaba.

Después de su primer evento público, no paró de recibir llamadas telefónicas. «Cada vez me llamaban más y más promotores y el trabajo estaba muy bien pagado… Sobre todo al principio. Pero conviene recalcar que esas cifras, unos 25.000 euros por bolo sólo se mantuvieron unos meses y después fueron bajando paulatinamente», explicaba a la revista «Semana».

Kiko Rivera expone que sus problemas económicos surgieron al seguir manteniendo el mismo nivel de vida aún cuando sus ingresos iban descendiendo. Para ganar dinero llegó a aceptar entre cuatro y cinco bolos semanales. Es a partir de ahí cuando comienza su consumo habitual a las drogas: «Veía que no podía aguantar el ritmo y entonces empecé a consumir estupefacientes para permanecer despierto y poder trabajar».

El cantante ha confesado que lo pasó realmente mal y se sentía muy solo, pues decidió no compartir el problema con su familia y no tenía ningún amigo que lo frenará, todo lo contrario, le incitaban a consumir más. «Nadie podía ayudarme y yo solo me estaba autodestruyendo», expone.