Los Duques de Cambride y los Duques de Sussex la pasada Navidad
Los Duques de Cambride y los Duques de Sussex la pasada Navidad - AFP

Meghan y Catalina, guerra de cuñadas en Kensington Palace

El anuncio de que los Duques de Sussex abandonarán Kensington Palace para instalarse en Windsor dispara los rumores de alta tensión entre las esposas de los Príncipes Harry y Guillermo

MadridActualizado:

Un día después de la noticia adelantada por «The Sun» –y posteriormente confirmada por cauces oficiales– de que los Duques de Sussex abandonan Kensington Palace para instalarse en Frogmore Cottage (Windsor), el grueso de la prensa británica se explayó sobre los motivos de tan sorprendente mudanza, que tendrá lugar después de Navidad y sobre la que se ha afirmado que se debía al deseo de la pareja de disponer de más espacio y establecerse en un entorno campestre de cara al nacimiento de su primer hijo.

«Meghan y Kate no se llevan bien», «el malestar entre sus esposas está separando a William y Harry» o «son personas muy diferentes» han sido algunos de los argumentos. Es su edición dominical, el «Daily Mail» subrayaba que, hasta hoy, los hijos del Príncipe de Gales habían demostrado mantener un «sólido vínculo fraternal», que se evidenció tras la muerte de su madre, Lady Diana, y que ha ido estrechándose a medida que crecían.

«Pero ahora, como hombres casados y con responsabilidades, las grietas parecen asomar en su relación, y sus esposas podrían estar separándoles», añade el rotativo.

La supuesta «guerra fría» entre Catalina de Cambridge y Meghan Markle ha saltado a los medios en vísperas del primer aniversario del anuncio de compromiso entre la exactriz y el Príncipe Harry (el martes 27 de noviembre), y cuando la mujer del Príncipe Guillermo ha recuperado su agenda pública tras la baja de maternidad de su tercer hijo, el Príncipe Luis.

Frogmore Cottage, en Windsor
Frogmore Cottage, en Windsor

A nadie se le escapa, además, la reciente renuncia de Katrina McKeever, secretaria de Comunicación de Kensington Palace. Las versiones extraoficiales apuntan al «mal carácter» de Meghan, aunque otros aseguran que la rotación en estos puestos es frecuente. Sin embargo, para Ingrid Seward, editora-jefe de la revista «Majesty», «Meghan no es la chica más popular del lugar (en referencia al complejo de Kensington Palace). Hay muchos rumores de que es una diva y el personal se marcha por eso. También dicen que está molesta con Kate y William».

Semanas atrás, se publicó que antes de la boda de Harry y Meghan la mismísima Reina Isabel II tuvo que dar un toque de atención a su nieto por un desacuerdo en torno a la tiara que luciría la novia camino del altar.

De cualquier forma y con la vista puesta en el nacimiento de su primogénito, en Frogmore Cottage (propiedad de Isabel II, que ha cedido a su nieto) los Sussex podrán disponer de diez habitaciones frente a las dos de Nottingham Cottage de Kensington Palace, donde residen actualmente. Nada que ver con el domicilio de los Duques de Cambridge en el mismo complejo, donde, y tras una amplia reforma de 4,5 millones de libras, disfrutan de 22 habitaciones.

Para Meghan es importante, además, buscar acomodo para su madre, Doria, quien se acaba de mudar al Reino Unido y que podría echarles una mano en la crianza del retoño más allá de las niñeras. Lo que parece claro es que este cambio de residencia aliviará las tensiones entre las cuñadas Kate y Meghan, al poner distancia entre ellas y poder desarrollar a su manera dos cortes diferentes.