María Teresa Campos
María Teresa Campos - ZUMA Press

María Teresa Campos contraataca en la lucha con su asistenta

Al parecer, la matriarca del clan Campos habría decidido prescindir de los servicios de su empleada del hogar «sin miramientos»

MadridActualizado:

La pasada semana salía a la luz que la matriarca de la familia, María Teresa Campos, muy emocionada y contenta, había alquilado una casa por 4.700 euros al mes. Sin embargo esta buena noticia quedó empañada por la denuncia de su ahora exempleada del hogar, María Silva. Al parecer, la matriarca habría decidido prescindir de sus servicios «sin miramientos», como así aseguraba la trabajadora al citado medio. Por lo visto, la presentadora de televisión habría aprovechado las vacaciones de su exempleada en Perú para despedirla con un rotundo mensaje: «Por mí, puedes quedarte en Perú». Al parecer, la madre de Carmen Borrego estaba enfadada con su exempleada por cogerse más vacaciones de las que le correspondían. «Yo tenía el billete para dos días después. Si ella consideró que me tomaba más días de los que me correspondían, podía descontármelo o trabajar más días después», se defendía María Silva.

Tras saltar la noticia a todos los medios de la prensa del corazón, María Teresa evitó pronunciarse al respecto. Los que sí lo hicieron fueron algunas personas de su círculo más íntimo: «Está tranquila porque sabe que no ha hecho nada malo (…) se ha tomado esta denuncia como una ofensa al cariño depositado en María durante tanto tiempo y no comprende qué quiere conseguir con todo esto», comentaban a la revista «Semana» el propio viernes por la tarde.

Al parecer, la exempleada del hogar viajó a Perú para pasar unos días de vacaciones junto a su familia. Sin embargo, el círculo más próximo de la presentadora cuenta que las desavenencias comenzaron en septiembre, cuando «María no regresó de sus vacaciones, cuando María Teresa la esperaba y no obtuvo una justificación convincente para explicar esta ausencia. Podría haber quedado en nada, pero no fue así», aseguran a la revista anteriormente citada. Una vez desaparecida, la matriarca intentó ponerse en contacto con María Silva quien cambió de númer y bloqueó a las Campos en redes sociales. «Estaba todo planeado, porque no hay explicación posible a que se marchase de vacaciones y recogiese todas sus pertenencias de la casa de María Teresa. No dejó nada, ya tenía la idea clara de lo que quería hacer y ahora se materializa en una denuncia. A María Teresa le ha dolido, pero ella está tranquila al saber que ha hecho las cosas bien». Una versión completamenet contraria a la que contó la empleada a la web «Informalia».