Roland schell, presidente de Mercedes-Benz España
Roland schell, presidente de Mercedes-Benz España

Maravillosos guirisAmante del Madrid castizo

Ronald Schell, presidente de Mercedes-Benz España, dedicó sus primeros fines de semana en España a patear el centro de la capital. Este verano, quiere descubrir la luz de la Costa Brava

ALEMANIAActualizado:

Cuando desde la central de Mercedes me informaron de que debía asumir el cargo de presidente en nuestra filial en España, mi primera reacción fue de satisfacción y, sin lugar a dudas, asumí que sería un importante reto en mi trayectoria profesional.

Tras siete años en Italia, donde la economía y la política caminan «por separado», llegué a conocer las costumbres, la forma de pensar y a sentirme como uno más en el país. Sin duda, el origen italiano de mi abuela me ayudó.

Cuando asumí la presidencia de Mercedes-Benz España me propuse una serie de objetivos a corto plazo no solo profesionales, sino también personales. Entre los primeros, conocer en detalle las necesidades de las personas que conforman la empresa y de nuestra red de concesionarios. Esto último me ayudó enormemente a sumergirme en el país: durante los primeros tres meses visité prácticamente todas las concesiones y descubrí, no solo a gente excepcional, sino también la riqueza cultural del país. No me podía imaginar que en un país como España hubiera tantas diferencias culturales, incluso dentro de las mismas regiones, que dan al país esa riqueza única. Diferentes idiomas, diferentes ortografías, diferentes costumbres culinarias hacen de este país algo extraordinario.

La barrera del idioma

Desde un punto de vista personal, mi primer objetivo es poder comunicarme en español; aunque, en un principio, mis conocimientos de italiano podrían suponer una ventaja, en realidad no ayudaron del todo. Ya estoy en condiciones de mantener una conversación, pero aún contesto en un idioma, que, aunque se hace entender, es una mezcla entre italiano y castellano.

Los fines de semana de mis primeros meses en Madrid procuré conocer la ciudad de Madrid. Me he pateado la ciudad y he visto rincones que me han maravillado. He visto el Madrid monumental, pero también un Madrid muy urbanita donde el arte callejero convive con palacios y edificios emblemáticos. Si bien el Madrid de Los Austrias está a la altura de muchas zonas monumentales de otras grandes capitales europeas, el arte callejero que puedes encontrar en Lavapiés o en la zona de la Plaza del 2 de Mayo son únicos; y según me cuentan, la mundialmente famosa «movida Madrileña de los años 80» fue el origen de este crisol cultural.

En estos meses de verano quiero descubrir nuevos lugares. Tengo la intención de visitar a mi familia en el sur de Francia y en el norte de Italia. Y tengo la intención de ir en coche hasta allí, por lo que aprovecharé para recorrer Cataluña. Me han hablado mucho del interior de Cataluña, pero también de la Costa Brava y de su luz, que fue capaz de inspirar a Dalí; y por supuesto de Tarragona, una de las ciudades más importantes durante el imperio romano. Me tomaré mi tiempo para mezclarme con la gente ya que es la mejor forma de conocer un país y su cultura.