Manuela Velasco: «Nunca he soñado con casarme»

La actriz triunfa en el teatro y confiesa que le gustaría estrenarse en la maternidad

MadridActualizado:

Piensa cada palabra concienzudamente. Usa los silencios para ganar tiempo al entrevistador y anota en un pequeño cuaderno las preguntas que se le formulan. Manuela Velasco, de 41 años, recibe a ABC en un hotel de la Plaza de la Independencia de Madrid para hablar de su nuevo proyecto profesional, aunque luego la conversación fluya por otros derroteros. Viste un vaquero oscuro y apenas se atisba maquillaje alguno en su rostro.

Tras terminar el rodaje de la última temporada « Velvet», la actriz se adentra en el mundo del doblaje de videojuegos. «Soy incapaz de estar quieta», declara retorciéndose en el sofá. Manuela pone voz al personaje de Laura Gibson, en la saga «Call of Duty». «Ha sido un gran reto de interpretación porque hay que trabajar con la imaginación, reproduciendo lo que dice una voz en inglés pero sin ver al personaje. Exige muchísimo», relata.

Licenciada en Historia del Arte, se decantó por la interpretación tras una temporada trabajando en el Museo Thyssen donde vio que aquello no era lo suyo. Por aquel entonces había debutado ya en la interpretación de la mano de Pedro Almodóvar en «La ley del deseo» y decidió retomar ese camino. Ha protagonizado tres cintas de la saga «REC», participado en series como «Médico de Familia» y «Hospital Central», y actualmente continúa en el teatro con la obra «Bajo Terapia». Tiene claro que en este último registro es donde se siente más cómoda. «El teatro es lo que más me llena porque hay algo que sucede cada día y no hay vuelta atrás. Con cada función se cierra el círculo. Además me encanta el horario porque detesto madrugar».

A Manuela ya no le incomoda tanto que le pregunten por su tía Concha Velasco, que acaba de cumplir 77 años. «Al principio no me gustaba generar más curiosidad y atención por mis raíces familiares que por mi trabajo. Siempre me preguntaban: «¿Qué consejos te ha dado?». Para mí es un orgullo y ojalá herede algo de esa energía y capacidad de trabajo».

Cuando sale el tema de la nueva película de David Trueba «La Reina de España» y el supuesto boicot al que ha sido sometida en Twitter (aunque su patinazo en taquilla obedezca más bien a su calidad), Manuela expresa cara de admiración y prefiere no meterse en terrenos pantanosos. «No me había enterado, no me puedo extender más porque realmente no sé. No me gusta opinar si no tengo toda la información», comenta de forma prudente.

Las criticas de sus trabajos ya no le afectan como antaño pero reconoce que las redes sociales se han convertido en el instrumento perfecto de los que quieren hacer daño desde el anonimato. «Ha habido una revolución y hay que usar las redes sociales aunque sea por motivos laborales. Pero muchos se escudan en ellos para soltar lo que quieran sin dar la cara». Y apostilla: «una obra te puede gustar más o menos, pero la cultura es riqueza y signo de identidad de un país, que lo hace más atractivo. Es muy importante y hay que cuidarla»

Desde hace más de diez años comparte su vida con Rafa Castejón, pero no tiene planes de dar un paso más. «Nunca he soñado con casarme y no tengo planes. Lo de la maternidad sí, pero la boda no me atrae para nada».