El nuevo Rey de Malasia, Sultán Abdulá Sultán Ahmad Shah, junto a su esposa, la Reina Tunku Hajah Azizah Aminah Maimunah
El nuevo Rey de Malasia, Sultán Abdulá Sultán Ahmad Shah, junto a su esposa, la Reina Tunku Hajah Azizah Aminah Maimunah - EFE

Malasia ya tiene nuevo Rey tras la espantada del Sultán Mahammad V

El Sultán Abdulá es entronizado tras la abdicación de su antecesor, que se casó con una modelo rusa

Corresponsal en Asia Actualizado: Guardar
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Malasia ya tiene nuevo Rey tras la insólita abdicación de su antecesor, la primera que ocurre en este país donde la monarquía no es hereditaria, sino rotatoria entre sus nueve sultanes. Con toda la pompa de unas familias reales cuyo linaje se remonta al siglo XV, el regente del estado central de Pahang, el Sultán Abdulá Sultán Ahmad Shah, ascendió ayer al trono en el palacio de Istana, en Kuala Lumpur.

A sus 59 años, el nuevo soberano sucede a Mohamed V, Sultán de Kelantan, quien renunció a principios de este mes cuando solo llevaba en el trono dos de los cinco años que le correspondían. Aunque Mohamed V, de 49 años, no dio ninguna explicación, su extraña abdicación tuvo lugar después de que los medios internacionales desvelaran que había aprovechado una baja por enfermedad de dos meses para casarse en noviembre con una modelo rusa de 25 años en una boda fastuosa en Moscú.

Mohamed v
Mohamed v - AHMAD YUSNI

Guardia de honor

Con la ausencia de Mohamed V, el Sultán Abdulá se convirtió en el decimosexto Rey de Malasia en una ceremonia a la que asistieron los regentes de los demás estados y las principales figuras del Gobierno, y que fue retransmitida por televisión. Ataviado con un elegante traje azul, tomó posesión junto a su esposa tras pasar revista a la guardia de honor en el Parlamento.

Conocido en el idioma local como Yang di-Pertuan Agong, que se traduce como «El que ha sido hecho señor», el nuevo monarca es famoso por su afición a los deportes. Según la agencia France Presse, no solo practica el polo sino que además es consejero de la FIFA, dirigió la Asociación de Fútbol de Malasia y es presidente de la Asociación Asiática de Hockey. Educado en el Reino Unido, se formó también en la prestigiosa academia militar de Sandhurst, como muchos otros miembros de familias reales.

Cabeza del islam

Aunque la figura del Rey es meramente ceremonial en Malasia y no tiene poder efectivo, goza de un gran respeto entre sus súbditos, sobre todo entre la mayoritaria etnia malaya por ser también la cabeza del islam en este país musulmán. Además de ostentar la jefatura del Ejército, los reyes firman los nombramientos del Gobierno y las amnistías. Pero su poder de veto sobre las leyes y su inmunidad fueron revocados en la década de los 90 por el entonces primer ministro Mahathir, que volvió al poder en las elecciones de mayo pese a tener más de 90 años. Esa privación de privilegios no les restó la vida suntuosa de la que disfrutan en el palacio de Kuala Lumpur, aún más lujoso que los de los sultanatos. Para ello, la Casa Real cuenta con un presupuesto de cinco millones de ringgit (un millón de euros) y está blindada con leyes que prevén hasta tres años de cárcel para quien incite al «odio o desprecio» contra el Rey.

Establecida tras la independencia de los británicos en 1957, la monarquía malasia es una de las más peculiares del mundo al repartir el poder entre nueve sultanes en reinados de cinco años. Tras la abdicación de Mohamed V, le tocaba el turno al padre del nuevo monarca, el sultán Abdulá Azlan Shan, que tiene ya 88 años. Debido a su avanzada edad, su hijo le relevó el pasado día 15 para garantizar la estabilidad de su reinado en el Trono de Malasia.