La cantante recorriendo La Habana Vieja en Cuba
La cantante recorriendo La Habana Vieja en Cuba - ABC

Madonna prepara su desembarco en Sintra

Recorremos la villa portuguesa que la reina del pop ha puesto de moda tras comprar un coqueto palacete

Sintra (Lisboa)Actualizado:

Aquí, a las puertas de la Quinta do Relógio, el tiempo parece detenerse. Nos encontramos en Sintra, la majestuosa villa romántica que sedujo al mismísimo Lord Byron… y ahora también a la reina del pop. Sí, porque a sus 58 años Madonna ha cumplido la promesa que se hizo a sí misma de seguir la estela del modelo portugués Kevin Sampaio, a quien saca 27 años, y organizar su vida para instalarse en Lisboa o alrededores.

Sintra responde a sus expectativas con su maravilloso aire decadente y su perfil coqueto, de manera que no dudó en desembolsar 7,5 millones de euros por un palacete cargado de historia que, no obstante, precisa de una serie de reformas para acondicionarlo a sus necesidades. Sobre todo, si tenemos en cuenta que la cantante tiene previsto desembarcar en septiembre con al menos tres de sus hijos adoptados en Malawi, pues las gemelas Estere y Stelle ya se muestran encantadas con el traslado junto al adolescente David Banda, inscrito para jugar en la Academia del Benfica.

A 30 kilómetros de la capital portuguesa, la superestrella pretende no solo buscar una mayor calidad de vida, sino poner en práctica lo que advirtió al comprobarse que Donald Trump se alzaba con la presidencia de Estados Unidos, por encima de su amiga Hillary Clinton. Dijo entonces que sería capaz de abandonar el país ante la irrupción del peculiar mandatario, y hoy se acerca el momento.

Madonna regresó esta semana a la capital portuguesa para ultimar los preparativos de su inminente traslado. La cantante fue fotografiada divirtiéndose en el Barrio Alto, una de las zonas más animadas de Lisboa. Quiso pasar desapercibida, pero unos fans se dieron cuenta de que era ella por la corte de guardaespaldas que la rodeaba. Filmaron unas imágenes como pudieron para difundirlas posteriormente en las redes sociales. Poco a poco se acostumbrarán a su presencia.

La adquisición de Madonna se erige frente a la legendaria Quinta da Regaleira y, con toda probabilidad, catapultará a esta aguerrida mujer hacia un mundo de ensueño que también convive con cercanos paraísos hedonistas (por ejemplo, el refugio eco-chic de Comporta), como le gusta a ella.

Vista panorámica de Sintra
Vista panorámica de Sintra- ABC

Se da la circunstancia de que el Ayuntamiento de Sintra se planteó hace unos años comprar la propiedad, con siete habitaciones y cinco cuartos de baño en su palacete neomorisco, para preservar la «riqueza arquitectónica y cultural» del entorno, rodeado de espectaculares jardines y un pequeño lago.

Sin embargo, la operación implicaba una fuerte inyección de dinero público y el Partido Socialista se unió a los conservadores para frenarla, lo que provocó la satisfacción de la Asociación de Defensa del Patrimonio de Sintra.

Vecinos ilustres

La Quinta do Relógio ha pasado por diferentes manos de dueños ilustres, en su mayoría millonarios fascinados por la belleza de Sintra, como el caso de Thomas Horn, Manuel Pinto da Fonseca o, más recientemente, Christopher Berglund. Si sus muros hablaran, contarían también que fueron testigos de la luna de miel de Carlos de Bragança y Maria Amélia de Orleans en 1886.

Lisboa y su radio de acción se confirman, por tanto, como un destino de moda para los más variados famosos, algunos de los cuales no titubean a la hora de rendirse a los encantos de Portugal incluso para hacerse con una casa propia. Así, la exuberante actriz italiana Monica Bellucci se ha convertido en vecina del diseñador francés Christian Louboutin en un edificio de la Alfama, junto a las mejores casas de fado de la ciudad. El «emperador de los zapatos» Philippe Starck disfruta desde hace años de una espectacular morada en Cascais, la localidad con mayor renta per cápita del país vecino, mientras que el cantante británico Phil Collins pondera quedarse con todo un edificio entre el Chiado y la Bica, dos barrios lisboetas con gran encanto.