«Soy una mujer muy segura»
Junto a Edu, Longoria se ha lamido las heridas de su ruptura con Toni Parker

«Soy una mujer muy segura»

Así se define Eva Longoria, la estrella latina del momento. Con Eduardo Cruz, un chico tranquilo y reservado, vive un apacible noviazgo

LOS ÁNGELES Actualizado:

«Estoy en Zara Home, mi tienda favorita». En un brevísimo twitt, la estrella latina más rutilante del momento (con permiso, por supuesto, de Jennifer Lopez) desveló sus pasos por las calles de Madrid cuando, hace una semana, viajó hasta España en compañía de Eduardo Cruz, su novio durante los últimos meses. Vino a celebrar la llegada de 2012 junto a su «familia política». Madrid es uno más entre los múltiples escenarios en los que esta singular pareja (diez años les separan) disfruta de su amor. De Madrid a Marbella y de Miami a Los Ángeles, pasando por México D.F., Nueva York o Las Vegas.

Pero es Hollywood el lugar en el que ambos mantienen su centro de operaciones. En concreto, una zona al este de la localidad de Cahuenga y al sur de la Reserva de Hollywood llamada The Dell. Allí comparten vecindario con Marilyn Manson y Goldie Hawn; allí, Eva Longoria compró una casa antes de casarse con el jugador de la NBA Tony Parker, miembro del San Antonio Spurs y de quien se divorció el 28 de enero de 2011 tras una humillante historia de infidelidades (anteriormente, había estado casada con el actor Tyler Christopher). Inseparables, a Eva y Eduardo les gusta almorzar en el Chateau Marmont, uno de sus rincones favoritos, y para cenar eligen Beso, restaurante de Longoria (tiene otro en Las Vegas). Sus paseos por Runyon Canyon, una colina cercana a The Dell, también forman parte de su rutina.

Dentro de casa

Su vida en Los Ángeles, y sobre todo ahora, cuando la protagonista de «Mujeres desesperadas» apura la última temporada de la serie a un ritmo de doce horas diarias de rodaje, se reduce a pasar el poco tiempo libre del que disponen dentro de casa. Allí reciben a algunos amigos íntimos, como María Bravo o el presentador de televisión Mario López. Y por allí también son habituales Kate Beckinsale y Victoria Beckham, las amigas más glamourosas de Eva, con quienes forma un trío temible al que algunos ya han bautizado como «los tres mosqueteros de Los Ángeles». «La verdad es que no tenemos un nombre para nuestro grupo, pero creo que me voy a inventar uno. Sería divertido. Me paso la vida con Kate y Victoria, siempre estoy rodeada de británicas», cuenta la actriz.

Mientras su hiperactiva novia graba en los Estudios Universal, Eduardo Cruz se dedica a arreglar las canciones de su segundo trabajo discográfico y a componer música para la firma Lancôme, compañía para la que también trabaja. Además, ha ultimado la banda sonora de la película «Venuto al mondo», del realizador italiano Sergio Castellitto, que protagoniza su hermana Penélope.

Edu, según le llama Eva, es reservado, tranquilo y muy dulce. Ha logrado que ella olvide los sinsabores de la ruptura con Tony Parker. Pero en los últimos meses no todo ha sido felicidad: el pasado otoño se especuló con una ruptura y con un nuevo hombre en la vida de la actriz: Matt Barnes, jugador de Los Ángeles Lakers. Fueron rumores sin fundamento, desatados mientras Eduardo se encontraba en Italia trabajando para la banda sonora de la película de Castellito.

Las reticencias de Pe

A lo largo de este primer año de amor ambos han disfrutado del pequeño Leo, el primer hijo de Javier Bardem y Penélope Cruz. Además de celebrar el 36 cumpleaños de Longoria en Disney California Adventure, ambas parejas acudieron juntos a un concierto de Prince. Sin embargo, a Eva Longoria le ha costado convencer a Penélope que lo suyo por Eduardo es «amor del bueno». Pe, celosa de su hermano pequeño, a quien siempre ha cuidado, no la recibió con los brazos abiertos. Pero Longoria es una mujer decidida y luchó por ganarse su confianza. Y jamás ha ocultado sus deseos de formar su propia familia: «Por supuesto que sí —confiesa—, pero no es el momento. Mi trabajo ocupa todo mi tiempo».

La buena educación

Entre estas idas y venidas sentimentales, Eva Longoria se ha consolidado como la actriz latina del momento. A punto de terminar con ocho años entregados por completo a la serie «Mujeres desesperadas», ahora se dedica a construir su imperio: tiene dos restaurantes, es imagen de la firma L’Oréal, preside una productora llamada Unbelievable Entertainment, está realizando un máster en estudios chicanos y ha publicado un libro de cocina: «Eva's Kitchen». «Soy una mujer segura de mí misma. Sin duda, tener confianza es mi gran secreto. Lo aprendí de mi madre y de mis hermanas», dice. Para ella, además, la educación lo es todo, el mejor regalo que ha recibido de su familia. «Mis hermanas y yo tenemos un título universitario. Es algo que en buena parte debemos al enorme esfuerzo de mi madre».

Su apasionada defensa de los derechos de la mujer latina (ella es de origen mexicano) se ha convertido en una lucha que ha llevado a Washington: «Históricamente las mujeres han cuidado de sus familias. Ya es ahora de abrazar papeles diferentes dentro de la sociedad», clama.