Lomana-Abascal, sigue el mal rollo

Lomana-Abascal, sigue el mal rollo

Ni «jet set» ni «coffee set» y ni siquiera «beautiful people».

BEATRIZ CORTÁZAR
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Ni «jet set» ni «coffee set» y ni siquiera «beautiful people». En tiempos de crisis cualquier alarde suena ridículo cuando es sabido que todo el mundo anda al último euro preocupado por el recorte de presupuestos y el cierre de tantos negocios. Por eso el desfile en Madrid de la firma Mango reunió al club de los elegidos por Isak Andic para el «photocall» de turno. Es uno de los grandes divorciados de oro, el único gran partido que queda en la actualidad, y a su llamada acuden todas. O casi. La lista la abrió Naty Abascal, colaboradora de la firma y de ahí que sea cabeza visible de toda la colección y fiesta posterior.

Naty asesora en moda, presenta contactos como sus amigos Valentino y Óscar de la Renta y convence a íntimos como Jaime Marichalar para que acudan puntuales a la cita. Naty pisa fuerte en Mango y se nota en todo. Hasta en la no asistencia de la mediática Carmen Lomana, que esa misma tarde sí acudió al aniversario de la revista «Yo Donna». Carmen me confirma lo que me temía, que no la han invitado. Como ocurrió el año pasado en el desfile de Mango, que se quedó en casa «para evitar tensiones con Naty».

Ha pasado un año y nada ha cambiado. La relación entre las dos es nula y la muestra está en la no presencia de Lomana que asegura «pasar» del tema pero me consta que no siempre es así. Hasta que surgió la polémica con Naty era habitual de las fiestas de Mango y mantenía amistad con el propietario Andic. Hoy la larga influencia de Naty sólo la nota en estos actos. Tal vez por eso cuando Abascal salió de la gala en compañía de Cari Lapique hubo quien exclamó a su paso «arriba la Lomana» cual si fuera la pugna de la Esteban y la Campanario.

Pero el desfile dio para mucho. Marichalar no posó para las cámaras, tampoco se quedó en la fiesta y por supuesto no acudió con el atractivo guardaespaldas que le acompañó a Venecia cuando viajó días atrás con sus hijos. Estuvo solo y serio. Cerca andaba su hermano el aventurero y su novia la rusa pero esa foto no interesaba. Quien se llevó todos los flases de los fotógrafos fue Patricia Olmedilla, condesa de Terranova, y ex novia de Jaime Martínez Bordiú. A la guapa Patricia le preguntaron por los líos de Bordiú y lógicamente sabía lo mismo que el resto de gente que lee los periódicos, puesto que que ya no mantiene ningún contacto con él. Actualmente tiene otras ocupaciones mucho más interesantes como la manera en la que se ha volcado para recaudar fondos a beneficio de Haití en la campaña que Ana Rosa Quintana ha encabezado.

Los hijos de Naty, Genoveva Casanova -no quiere saber nada de la polémica historia de Mónica Hoyos y su ex marido, Cayetano Martínez de Irujo-, Alaska y Mario Vaquerizo, Arancha de Benito, las hijas de Cari, Carla y Caritina Goyanes o las internacionales Elettra Wiedemann (hija de la actriz Isabella Rossellini), Poppy Delavigne (hija de la top Pandora Delavigne) y Coco Summer (hija del cantante Sting) fueron sólo algunos de los nombres elegidos para disfrutar de esta gran noche.