Kirk Douglas y Anne Buydens
Kirk Douglas y Anne Buydens - Pinterest

Kirk Douglas y Anne Buydens, una historia de amor en un mundo de locos

Un matrimonio estable y duradero en Hollywood a veces es más complicado que cualquier premio

MadridActualizado:

El emblemático actor de Hollywood Kirk Douglas celebrará hoy en California su centenario junto a 200 amigos y familiares en una fiesta organizada por su hijo Michael y su esposa, Catherine Zeta Jones, a la que tiene un inmenso cariño. El actor estará rodeado de un amplio número de personas que lo quieren y lo respetan. Aunque hoy su vida es maravillosa, le ha costado muchos años de sacrificio.

Kirk era el único hijo varón de Jacob y Channa, unos judíos analfabetos que emigraron de Mogilev, en Bielorrusia, a Nueva York. Sus padres estuvieron muchos años trabajando duro para sacar adelante a una familia numerosa de siete hijos: seis niñas y Kirk.

Desde muy joven, el sueño del pequeño Douglas era convertirse en actor. La fama no le llegó de repente, sino que tuvo que esforzarse mucho hasta entrar en una escuela de teatro. Realizó numerosos trabajos para pagarse los estudios, desde camarero hasta luchador profesional.

Sus penetrantes ojos, su mandíbula prominente y su inconfundible hoyuelo en la barbilla no pasaron desapercibidos a la industria del cine. A sus cien años, Kirk ha participado en más de 80 películas, entre las que se encuentran algunas de las más emblemáticas de la historia del cine como Spartacus.

Spartacus
Spartacus- Bryna Productions

Un mujeriego que encontró a su alma gemela

El legendario actor homenajeado con la Medalla de la Libertad, el premio civil más alto en Estados Unidos, vive actualmente junto a su esposa Anne, de 84 años. «La amo», dice al referirse a Anne, «ella me ha dado la estabilidad en un mundo de locos», explica. Kirk Douglas solo tiene palabras de amor y agradecimiento hacia su esposa. «Tuve la suerte de encontrar a mi alma gemela y creo que nuestro matrimonio es maravilloso», escribió en un número especial que la revista Closer le dedicó al actor.

Su vida sentimental no siempre ha sido tan estable como en las últimas décadas. El actor fue, en sus años de juventud, un mujeriego con una vida sexual muy activa. Todas estas historias las recogió en un libro de memorias donde, entre otras muchas anécdotas, recuerda su primera relación sexual con una de sus profesoras.

Antes de Anne, Kirk ya estuvo estado casado con la actriz estadounidense Diana Webster, con la que tuvo a sus dos hijos mayores, Michael y Joel. El matrimonio solo duró siete años. Se divorciaron en 1951 como consecuencia de las infidelidades que el actor mantuvo con estrellas del cine como Marlene Dietrich, Rita Hayworth, Joan Crawford, Mia Farrow o Faye Dunaway, entre otras.

Kirk junto a sus dos hijos mayores Michael y Joel
Kirk junto a sus dos hijos mayores Michael y Joel- Pinterest

Tres años más tarde se casó con Anne Buydens, la mujer con la que ha compartido más de sesenta años de feliz matrimonio, del que nacieron dos hijos más, Eric y Peter. En una ocasión, la belga-estadounidense describió su matrimonio con Douglas como «estar sentada en un hermoso jardín justo al lado de un volcán que puede estallar en cualquier momento».

Cuando se conocieron, ella le asistía como traductora para la prensa mientras presentaba «Acto de amor». Él, como prueba de gratitud, decidió invitarla a uno de los restaurantes más románticos de París. Al principio, Anne se sentía reacia a los continuos halagos del actor, «yo pensaba: es guapo y encantador, pero creía que como estrella de cine él solo sería un amor pasajero».

La pareja contrajo matrimonio en un Casino de Las Vegas y más de sesenta años de matrimonio después, Kirk resumía su historia de amor como un eterno noviazgo. «Nunca he pensado que nuestro matrimonio fuera único. Simplemente, me enamoré de una chica y 60 años después, sigo queriéndola», explicó para la revista Closer.

Un matrimonio estable y duradero en Hollywood a veces es más complicado que cualquier premio, algo que han conseguido Kirk Douglas y Buydens, y en el que se ha inspirado su hijo mayor Michael. «Tenemos una relación muy estrecha, de amor y apoyo», explicó Michael Douglas en la misma entrevista.

Kirk abraza a su hijo Michael
Kirk abraza a su hijo Michael- REUTERS

Las peores etapas

La felicidad, que tras décadas de matrimonio se refleja en ambos, ha pasado por numerosos baches que solo el amor y el esfuerzo de ambos han podido superar. En el año 1991, el actor sobrevivió a un accidente de helicóptero en el que murieron dos personas, un acontecimiento que lo impulsó a redescubrir su fe judía. Cinco años después, en 1995, Douglas sufrió un derrame cerebral que desde ese momento le afectó al habla. «El humor me salvó. Un derrame cerebral, especialmente para un actor, es una cosa terrible, porque si no puedes hablar, no puedes actuar. Al principio pensé que mi vida había terminado, pero cuando puse la pistola en mi boca chocó contra un diente y me dolió. Un dolor de muelas paró mi suicidio, ¿gracioso no?», reconoció en una entrevista exclusiva para la revista Parade. Por suerte, su carrera no finalizó aquel día, y desde su accidente cerebro-vascular, y con la ayuda de intensas sesiones con terapeutas del habla, el actor ha participado en cuatro películas.

Ocho años después de su enfermedad, su hijo Eric, también actor, murió a causa de una combinación letal de alcohol y medicamentos, después de años luchando contra su adicción, a los 46 años. En 2010, al mayor de sus cuatro hijos, Michael le diagnosticaron cáncer de garganta y, ese mismo año, su nieto Camerón ingresó en prisión por delitos de drogas. «Todo esto se acaba soportando. Es parte de la vida», confesó el actor.

El derrame cerebral que sufrió le limitó notablemente en su carrera como actor. Desde ese momento, tanto Douglas como su esposa se han dedicado a participar activamente en numerosas acciones benéficas. La pareja ha reconstruido 400 parques infantiles en Los Ángeles y fundaron «El refugio de Harry», una residencia de enfermos de Alzheimer, en honor al padre del actor. Ambos han expresado en varias ocasiones su intención de donar la mayor parte de su fortuna a obras de caridad tras su muerte.

El secreto de los 100 años

Kirk y Anne son un raro ejemplo de matrimonio duradero en Hollywood. Según relató el actor a la revista Closer, «el ingenio lúdico de Anne es una de las primeras cosas que me atrajeron. Ella es impredecible», y añadió, «no sé lo que va a decir o hacer. Me encanta la intriga». El ganador de dos Globos de oro y un Oscar honorífico atribuye parte de su longevidad y felicidad a su mujer. «Siempre que me preguntan por el secreto de vivir una vida larga y saludable, yo contesto que no tengo ninguna. Creo que todos nacemos con un propósito en la vida», y continuó: «Me salvé de un accidente de helicóptero, entre otras cosas, y ahora solo pienso en hacer el bien en el mundo antes de salir de él».

Kirk y Anne
Kirk y Anne- Pinterest

Para la celebración de su centenario, la estrella ha practicado un pequeño discurso, con la ayuda de su terapeuta del habla. En un día tan importante nada puede fallar.