Kirk asegura que una buena conversación fue la mejor manera de conquistar a Anne
Kirk asegura que una buena conversación fue la mejor manera de conquistar a Anne - CHRIS PIZZELLO

Kirk Douglas, su historia de amor con Anne, retratada en cartas

La legendaria pareja de Hollywood publica una recopilación de las misivas que los unieron

MadridActualizado:

En la pantalla se le veía serio e imponente, pero en su vida amorosa no tenía ninguna dificultad en expresar sus más profundas emociones. Esa es la conclusión que se extrae tras leer algunas de las frases que un enamorado Kirk Douglas (100 años) escribía a su mujer, Anne, con quien se comparte sus días y sus noches hace ya 63 años. «¿Por qué te estoy escribiendo? Pronto estarás aquí. Pero sé que cuando llegues, no tendremos tiempo de decir todas aquellas cosas que queremos decirnos el uno al otro», expresaba un apasionado Douglas hace ya más de 60 años.

La pareja, que se mantiene unida, en clara resistencia al paso del tiempo, ha decidido recopilar algunas de las cartas que se intercambiaban y publicarlas en un libro que logrará ablandar los corazones más duros. La publicación cuenta, además, con comentarios de ambos sobre cómo evolucionó la relación con el paso de los años.

Para toda la vida

La leyenda del cine, que alcanza ya los 100 años -y supera apenas por dos a Anne, el amor de su vida-, resultó ser durante su juventud un romántico incurable, algo fácil de percibir al repasar algunas de las tiernas frases que utilizaba en sus epístolas para mantener la llama encendida en el corazón de su amada. Toda una lección de vida por parte de una de las parejas de más larga duración en todo el universo de Hollywood.

Uno de los pasajes imperdibles de la publicación es aquel en el que un observador Douglas relata el instante en el que Anne comenzó a sentir amor por él: «Te enamoraste de mí una tarde en París en mi piso cerca de Bois de Boulogne mientras que yo hablaba. Yo hablaba mucho, mientras que tú escuchabas, y yo sentí cómo partes de ti que habían estado cerradas por tanto tiempo se abrían, hasta que parecía que todos tus poros se abrieron también y cada parte de ti estaba lista para recibirme». Esta carta data de 1958, cinco años después de que la pareja se conociera, ya que Anne era la traductora y profesora de francés de Kirk en París.

En el intercambio de misivas se deja ver que, según el icono del cine norteamericano, fue su conversación lo que logró «embrujar» a la entonces joven Anne. 63 años después, todo parece indicar que ese «hechizo» de amor entre ambos se mantiene todavía intacto, pese al paso del tiempo.