Katharine Hepburn deliraba con Travolta y Michael Jackson, pero no le gustaba Meryl Streep

Nueva York. Agencias
Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Una nueva biografía de la recién fallecida actriz estadounidense Katharine Hepburn, publicada este viernes, revela su admiración por John Travolta, su fascinación con Michael Jackson y el disgusto que le provocaba Meryl Streep como actriz.

"Kate Remembered (Kate recordada)", descrita por sus editores como "parte biografía, parte memoria", es un recuento íntimo de la vida y los pensamientos de Hepburn, pero con pocas revelaciones.

El autor, el biógrafo y premio Pulitzer Scott Berg, basó su libro en dos décadas de conversaciones que mantuvo con Hepburn, quien cooperó a cambio de que el libro fuera publicado sólo después de su muerte. Hepburn murió el pasado 29 de junio a los 96 años de edad.

La biografía recuerda la relación que Hepburn mantuvo por 25 años con su amante casado Spencer Tracy, y el momento en que éste, alcohólico, se volvió violento y le pegó en la cara. "¿Alguna vez pensaste en dejarlo? ", cuestionó Berg. "¿Cuál hubiese sido el punto? ", contestó ella, "quiero decir, lo amaba, y quería estar con él. Si me hubiese ido ambos hubiésemos sido miserables".

Hepburn recordó también cómo alguna vez llamó a la esposa de Tracy después de la muerte de éste y le pidió que fuesen amigas: La esposa de su amante le dijo que siempre creyó que la relación del hombre con la actriz era un "rumor".

Según Berg, Hepburn tampoco entendía como Sylvester Stallone o Arnold Schwarzenegger se convirtieron en estrellas, particularmente éste último, cuyo acento austríaco consideraba incomprensible.

Sin embargo, aparentemente deliró con Travolta en "Fiebre el sábado por la noche", y admiraba también a Harrison Ford, aunque le parecían incomparables con los galanes de su generación.

Sobre Michael Jackson, habría dicho que estaba "fascinada" con él por ser una "extraña criatura artística", y aprobaba a las actrices Melanie Griffith y Julia Robert.

Pero sobre Streep, habría dicho que es la que menos le gustaba porque era muy cerebral y dependía mucho de la técnica. De Glenn Close habría dicho también que tenía "pies grandes y gordos".