Barry y Honey Sherman
Barry y Honey Sherman - REUTERS

Justin Trudeau, salpicado por la misteriosa muerte de los Sherman

El farmacéutico canadiense estaba siendo investigado por sus generosas donaciones al Partido Liberal

MADRIDActualizado:

La escena resulta atroz. Más propia de un thriller que de un telediario. Un agente inmobilario se presenta en una fabulosa mansión de Toronto para mostrarla a unos potenciales compradores y se topa con los cadáveres de los propietarios colgando del pasamanos de la piscina cubierta. Él es Barry Sherman, de 75 años y fundador de la farmacéutica Apotex. Ella, su mujer Honey, de 70. Padres de cuatro hijos, forman uno de los matrimonios más acaudalados de Canadá. Los detalles sobre su oscura y misteriosa muerte, el pasado 15 de diciembre, continúan llegando a cuentagotas. Aunque en un principio se especuló con un posible suicidio, la única teoría firme que sostienen los investigadores hasta el momento es que la pareja murió por «estrangulación a nivel del cuello». La residencia había sido puesta recientemente a la venta por 5,4 millones de dólares.

La mansión de los Sherman
La mansión de los Sherman - REUTERS

Mientras Canadá sigue devorando cualquier tipo de información relativa al truculento suceso, su primer ministro, el atractivo Justin Trudeau, de 45 años, se ha convertido de forma involuntaria en un personaje más de la trama. Tan solo unos días antes del fallecimiento de Barry Sherman, éste trató de detener una investigación sobre un acto auspiciado por él y su mujer para recaudar fondos en favor del Partido Liberal de Trudeau, en la precampaña electoral, en agosto de 2015.

Sherman trató de anular las citaciones de dos ejecutivos de Apotex, emitidas por Karen Shepherd, presidenta federal de lobbies en Canadá, para que declararan sobre sus vínculos con el partido. «La recaudación de fondos de Sherman creó conflictos de interés no solo para él, sino también para Apotex, conflictos que deberían resultar en una prohibición para Apotex de apoyar al Gobierno hasta agosto de 2020», declaró un portavoz de Democracy Watch, el organismo con sede en Ottawa que inició la investigación y que vela para que las donaciones de los lobbies se ejecuten dentro de la legalidad.

Sherman y su esposa congregaron a entre 100 y 150 invitados, a 1.525 dólares el cubierto por persona, para apoyar la campaña de Trudeau, dos meses antes de su victoria electoral, en octubre de 2015. Las donaciones del matrimonio a la causa liberal eran reiteradas. También desembolsaron abultadas cantidades para respaldar numerosas causas de la comunidad judía canadiense.

Funeral en Mississauga

Trudeau fue uno de los primeros en mostrar su pesar tras conocerse el fallecimiento del matrimonio. «Nuestras condolencias para su familia y amigos», declaró el primer ministro a través de un comunicado. El pasado jueves hizo un hueco en su apretada agenda para asistir al funeral de los Sherman en el International Centre de Mississauga (Ontario), un amplio espacio en el que habitualmente se celebran conferencias y en el que se dispusieron 7.500 sillas. De la clase política, además de Trudeau, asistieron el alcalde de Toronto, John Tory, la primera ministra de Ontario, Kathleen Wynne, y el ministro de Salud de Ontario, Eric Hoskins.

Sherman levantó un imperio de la nada. En 1974, fundó la farmacéutica Apotex Inc., con sede en Toronto, y tan solo dos empleados. En unos años, convirtió al laboratorio de genéricos en una compañía que actualmente cuenta con 11.000 empleados a nivel mundial. Gracias a su visión de negocio, amasó una de las principales fortunas del país, con un valor estimado en 4.800 millones de dólares canadienses (3.731 millones de dólares, unos 3.200 millones de euros). Un patrimonio que le enfrentó a parte de su familia. Durante años estuvo enzarzado en una enrevesada batalla legal con cuatro primos que le acusaron de apropiarse de lo que no le pertenecía, según ha desvelado el «Daily Mail». Al parecer uno de ellos buscaba «venganza».

Justin Trudeau y el Aga Khan
Justin Trudeau y el Aga Khan - REUTERS

Los lazos del Partido Liberal de Trudeau con los Sherman no son los únicos que están bajo la lupa. Mary Dawson, comisaria de Conflicto de Interés y Ética de Canadá, presentó el pasado miércoles un informe inculpando al primer ministro de infringir la Ley sobre los conflictos de interés al visitar con su familia la isla privada del Aga Khan, líder religioso de los musulmanes ismaelitas. Trudeau viajó con su familia a la isla de Bell en las Bahamas en marzo y diciembre de 2016. El líder canadiense violó el artículo 11 sobre la aceptación de regalos y otras ventajas susceptibles de provocar un conflicto de interés. «Asumo toda la responsabilidad por este error», declaró Trudeau. El joven primer ministro que hechizó con su físico privilegiado, sus animados calcetines y buen talante comienza a revelarse no tan perfecto tras dos años en el cargo.