El presidente estadounidense, Donald Trump
El presidente estadounidense, Donald Trump - EFE

Donald Trump gana una demanda a Stormy Daniels y le llama «cara caballo»

Daniels había demandado al presidente de EE.UU por afirmar que la actriz porno mentía cuando dijo que había recibido amenazas para que guardase silencio sobre una supuesta relación que ambos habrían mantenido una década atrás

Nueva YorkActualizado:

La de ayer debía haber sido una jornada victoriosa para Donald Trump y acabó en pelea en el barro. Un juez de California dictó a favor del presidente de EE.UU. en una demanda interpuesta por Stormy Daniels, la actriz porno a la que pagó antes de las elecciones para silenciar el romance que mantuvieron cuando Trump estaba recién casado con la actual primera dama, Melania Trump. Esta primavera, Daniels -su verdadero nombre es Stephanie Clifford- le demandó por difamación después de que Trump dijera que la actriz era un «fraude total». El juez decidió que las palabras del presidente son simplemente «hipérbole retórica» protegida por la libertad de expresión, desestimó la demanda y obligó a Daniels a pagar las costas.

Trump convirtió la celebración de la victoria legal en un golpe bajo contra Daniels, a la que llamó «cara caballo» en un tuit. Es una táctica habitual de Trump el atacar a sus adversarios por su aspecto físico, en especial a las mujeres. El insulto se refiere a personas con el rostro alargado o la boca grande. «¡Reconocerá la carta que firmó!», añadía en el mensaje, sobre la misiva que Daniels firmó en enero en la que negaba que hubiera tenido una relación con Trump y de la que se retractó después. «¡No sabe nada de mí, es un fraude total», remató con las mismas palabras que le valieron la demanda.

Bajada al barro

Cuando se baja al barro, sin embargo, se acaba manchado. Daniels devolvió el insulto físico de Trump con otro del mismo corte, pero quizá con mayor agravio para el ego presidencial. «Ha demostrado su incompetencia, su odio por las mujeres y su falta de autocontrol en Twitter», dijo tras referirse a sus «ejem, limitaciones», en una referencia aparente al tamaño del pene de Trump, que describe al detalle en el libro en el que relata su romance y el escándalo que le siguió. «Quizá también tiene inclinaciones hacia el bestialismo», agregó con sorna sobre el insulto que Trump le dedicó a la mujer a la que se llevó a la cama.

También participó en la pelea Michael Avenatti, el polémico abogado de Daniels, y al que Trump calificó de «abogado de tercera». «Eres un asqueroso misógino y una vergüenza para EE.UU. Prepárate, porque vamos a demostrar al mundo que tipo de picapleitos y mentiroso eres. ¿Con cuántas mujeres engañaste a tu esposa mientras tenías un bebé en casa?», lanzó sobre los muchos romances que se han atribuido a Trump cuando su único hijo con la primera dama, Baron, acababa de nacer. Avenatti ha utilizado el escándalo entre Trump y Daniels como un trampolín personal a la fama, en el que también alberga ilusiones políticas: ha deslizado que se plantea presentarse a las elecciones de 2020 como candidato del partido demócrata.