Julio Iglesias y Javier Sánchez Santos - Vídeo: Javier Sánchez Santos fue reconocido hace unos días hijo de Julio Iglesias

Javier Sánchez estalla ante el giro inesperado en el juicio de paternidad contra Julio Iglesias

La Fiscalía provincial de Valencia ha presentado un recurso de apelación contra la sentencia con el argumento de ser «cosa juzgada», y pide el sobreseimiento del procedimiento

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El caso de paternidad contra Julio Iglesias ha dado un giro inesperado después de que la Justicia reconociese a Javier Sánchez Santos como hijo del cantante a principios del mes de julio. Tan solo tres semanas después, la Fiscalía provincial de Valencia ha presentado un recurso de apelación contra la sentencia con el argumento de ser «cosa juzgada», y pide el sobreseimiento del procedimiento.

En este procedimiento, la Fiscalía considera que se da «la triple identidad, subjetiva, objetiva y causa de pedir» para apreciar la cosa juzgada, basada en la seguridad jurídica de evitar continuos procesos sobre la misma cuestión y evitar que una contienda pueda volver a plantearse, según recoge el texto del recurso.

Argumenta que la progenitora, María Edite Santos, actuó en representación de su hijo, no en nombre propio, en un juicio verbal anterior y, por si hay alguna duda, el propio demandante se personó en el recurso de apelación e interpuso el de casación y el de amparo, sin que la pretensión sea distinta.

Javier Sánchez Santos no da crédito con esta decisión y no ha dudado en estallar en las redes sociales. «Qué vergüenza, el Estado español, que supuestamente debe proteger al más débil, se pone de parte del poderoso. De traca vamos. Nunca se ha visto nada igual en un país democrático europeo serio, es de una incongruencia total», escribe el hijo de Julio Iglesias.

Y prosigue: «Mi padre lleva burlándose de la Justicia 30 años, nunca se ha realizado las pruebas de ADN que resolverían el largo contencioso por esta paternidad injustamente negada, aporto yo unas pruebas de ADN que me dan la razón y la justicia española las rechaza. ¿De qué tiene miedo el Estado español? Lo que hoy dicen que es 'cosa juzgada' es realmente cosa 'mal juzgada', o mejor dicho 'cosa injustamente juzgada'».