Ivana Trump, en su estancia en Sevilla.
Ivana Trump, en su estancia en Sevilla.

Ivana Trump, la «glam mother»

BEATRIZ CORTÁZAR
Actualizado:

Dicen que acaba de cumplir los 60, pero lo cierto es que Ivana Trump aguanta como pocas los postizos de rubio platino y las chaquetas de estampado felino. Es todo un personaje, una mujer hecha a sí misma y que además hizo también a un «monstruo» de las «celebrities» como es el magnate Donald Trump.

Este fin de semana, Ivana se ha dado su particular baño de multitudes como estrella invitada al Sicab (Salón del Caballo), celebrado en Sevilla, y que en esta edición ha contado con Marruecos como país invitado. De la mano de Tomás Terry y con su inseparable Vivian Ventura, demostró que es toda una profesional. A la vista de cómo le va se podría decir que es una mujer de cabeza fría para un cuerpo caliente. Aunque no quiere detallar, se sabe que su último matrimonio también hace agua y cuenta para acabar con falsos rumores que claro que estuvo en la boda de su hija Ivanka, desmintiéndo así a los que hablan de peleas familiares. Puesta a aclarar, dice que les ha pedido a sus nietos que más que «grandmother» (abuela) la llamen «glam mother» que le suena a música celestial.

Ivana se subió a una carroza cual amazona de alfombra roja para acudir a la cena que se ofreció en el hotel Alfonso XIII, donde estos días se alojan Tom Cruise y Cameron Diaz. Entre las exigencias del actor me cuentan que ha pedido que pinten su zona de blanco y que esté todo perfectamente limpio. Invitados tambien a la gala fueron Curro Romero y Carmen Tello; Pepita Saltillo y Toni Benítez; Antonio Burgos y su mujer, Isabel; la condesa de Romanones, Norma Duval (me cuentan que podría tener algo más que amistad con un conocido empresario sevillano muy vinculado al Sicab, y puestos a dar pistas sólo diré que es de apellido compuesto); el matrimonio Trapote, los Peralta, Antonia dell´Atte, Arancha de Benito, la diseñadora Rosa Clará... El ex presidente de la República Dominicana y la hermana de la ministra Garmendia fueron algunos de los que se sumaron al flamenco que puso fin a la fiesta. Para entonces, Ivana ya descansaba plácidamente en su suite. Ella sí que sabe cuidarse.