Isabel Preysler organizó una cena para su hijo Enrique con los Beckham entre los invitados

BEATRIZ CORTÁZAR
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Tan sólo un día y medio fue el tiempo que el cantante Enrique Iglesias pasó en Madrid. Vino para publicitar un reloj de la firma Viceroy y para poco más, puesto que entre la rueda de prensa, las entrevistas, los desplazamientos y algún que otro compromiso, el joven no pudo ni siquiera darse una vuelta por nuestras noches. Para hacerle la estancia más agradable y aprovechando que estaba en Madrid su madre, Isabel Preysler, quiso organizarle una cena en su domicilio de Puerta de Hierro con un reducido pero selecto grupo de amigos de su generación. Perfeccionista y siempre al detalle de todo, Preysler consiguió su propósito al reunir en casa a Enrique con sus dos hermanas, Tamara y Ana que acudieron con unas amigas; a Cayetano Rivera Ordóñez y su mujer, la guapa modelo asturiana Blanca Romero; al hijo de Nati Abascal, Luis Medina con su pareja; a un matrimonio amigo y, aquí viene la sorpresa, al matrimonio Beckham en la que supondría su primera cena social en Madrid. Me cuenta quien bien lo sabe que la amistad con David Beckham y la cantante Victoria Adams viene por parte materna; que es Preysler quien conoció a Victoria en Londres y con quien, además, se lleva muy bien. Su hijo Enrique ha coincidido con la ex Spice Girl en alguna gala de músicos pero no tenían, lo que se dice, una amistad anterior. Los dos deseaban de encontrarse y esa noche Enrique pudo disfrutar de su compañía y de la estrella del Real Madrid a quien todos definen como una persona encantadora con una clase natural que lo distingue del resto. Proezas deportivas aparte, Beckham es una de esas personas tocadas con ángel que cautivan sin necesidad de tener que esforzarse.Esa noche el grupo pudo disfrutar de la hospitalidad de los Boyer en una velada íntima por la que muchos hubieran dado lo que fuera con tal de estar en esa mesa para luego salir corriendo a contarlo.

Norma y Marc, unidos como nunca. La supervedette Norma Duval y el deportista croata Marc Ostarcevic vuelven a unir sus fuerzas para afrontar una temporada de careos en los juzgados. El matrimonio, que rompió hace dos años tras casi veinte de vida en común, ha reencontrado sus lazos de amistad y se ha hecho fuerte ante la adversidad que no es otra que las guerras en los juzgados que estos días mantienen contra la ex mujer del empresario José Frade y la actriz argentina Mirta Miller, entre otros. Decididos a hacer frente común, la pareja se dejó ver en el 62 cumpleaños de Ostarcevic, quien vive su segunda o tercera juventud a raíz de su separación y, sobre todo, a raíz de los mil y un amores que le surgen y multiplican por cada esquina. De momento, lo suyo es una alianza con un interés inmediato, pero quién sabe si derivará en una reconciliación en busca del tiempo perdido.