Laura Escanes, durante la entrevista con ABC, lució unas gafas de «Mó, Jellyfish»
Laura Escanes, durante la entrevista con ABC, lució unas gafas de «Mó, Jellyfish» - DE SAN BERNARDO

InstagramLaura Escanes: «¡Por favor, que no me imiten! No me considero un modelo a seguir»

La influencer habla con ABC sobre su embarazo de cuatro meses y su vida al otro lado de las redes sociales: «Instagram está muy bien, pero no es la vida real»

MADRIDActualizado:

Dice Laura Escanes que, por el trabajo que realiza en redes sociales, debería calificarse como «influencer», aunque en realidad «es complicado» incluso para ella contar a lo que se dedica o ponerle un nombre. Con 1,2 millones de seguidores en Instagram y un canal de YouTube, por donde realmente se dio a conocer, Escanes entiende a toda esa gente que considera que a lo que ella se dedica no se le puede considerar un trabajo. «Es algo muy nuevo, hasta yo misma me sorprendo y voy aprendiendo, porque hay cosas que se me escapan», contó a ABC la semana pasada, durante la presentación de la nueva colección de gafas de sol «Mó, Jellyfish», de la que es imagen. «Con las redes sociales todos estamos empezando. Las marcas también han empezado a trabajar con influencers y todo es muy nuevo. Por eso es normal que desde fuera, al desconocerse la forma de hacer las cosas, la gente no considere que esto es un trabajo», añadió la mujer de Risto Mejide.

Aún así, Escanes intenta ser transparente con sus seguidores y decirles cuándo sus publicaciones son en realidad publicidad y cuando no: «Es lo mismo que cuando en la televisión ves un anuncio y sabes que es publicidad pagada, en mis redes sociales yo prefiero decirlo también».

¿Se considera un modelo a seguir?

¡No! ¡Por favor, que nadie me imite! No me considero un modelo ni un ejemplo a seguir. Yo siempre digo que al final soy una persona y, como todo el mundo, no soy perfecta ni pretendo serlo, porque yo también me equivoco.

¿Siente la responsabilidad que conlleva tener un número de seguidores tan alto?

Es una responsabilidad muy grande porque son muchas niñas y niños adolescentes los que siguen mis cuentas y no tienen que tomarme como ejemplo. Por eso siempre digo lo que me parece, pero no pretendo que la gente haga o piense lo que yo digo. Esto es como cuando escuchas las opiniones de una amiga, que quizá te sirvan o quizá no. Eso es lo que yo hago: si a mis seguidores les apetece escuchar lo que cuento y mis opiniones, genial.

Algunas colegas suyas se han animado a hablar sobre política o feminismo en redes sociales, otras prefieren no hacerlo por miedo o porque creen que a nadie le importan sus opiniones. ¿Usted que prefiere?

Es importante que, ya que tenemos tanto alcance, lo aprovechemos para comentar temas que son importantes. Hablar de feminismo, de que vayamos a votar…. al final son cosas de nuestro día a día que son importantes y nos afectan. Ya que tenemos ese «poder», debemos utilizarlo bien.

¿Y hace falta mojarse en todo?

Creo que no es necesario. Cuando veo que hay gente que obliga a ciertas personas a posicionarse sobre un tema, tampoco me parece bien. Cada uno es libre de decidir sobre si quiere hablar o no de determinados temas en redes sociales.

¿Alguna vez le han criticado por hablar sobre determinados temas?

Sí, a veces he hablado sobre el aborto o el feminismo y he recibido mensajes de odio profundo. No quiero que la gente se confunda: no pretendo que la gente piense que cuando yo expreso mi opinión estoy intentando convencer a todo el mundo. Obviamente puedo recibir críticas constructivas, pero las faltas de respeto o los ataques… mucha gente se escuda diciendo que las influencers somos personajes públicos y que, como enseñamos nuestra vida, ellos tienen derecho a atacarnos. No sé hasta qué punto debería ser así. A mí si no me gusta alguien o algo que ha publicado una persona, no se me ocurre comentarlo públicamente en su foto de Instagram.

A nivel psicológico, ¿pesa el estar completamente expuesta?

Al final todo reside en saber mantener la distancia entre lo que es Instagram y tu vida real y privada. Hay días que sí pesa y otros que no. Por eso es importante diferenciar siempre. Yo insisto mucho en eso porque a veces hasta a mí me cuesta. Instagram está muy bien, pero no es la vida real, yo tengo una vida que es otra, que no publico y que me quedo para mí.

¿Qué porcentaje de su vida privada expone en redes sociales?

Un 70 por ciento de mi vida me lo guardo para mí. Y lo otro lo publico.

Parece mucho más

Desde Instagram parece que estoy publicando toda mi vida, pero en realidad hay muchas cosas que no. Yo ceno con mis amigas muchas veces y no publico nada, o estoy con mi familia y tampoco. Pero supongo que hago lo mismo que todos: publicamos la mejor foto de las vacaciones, la mejor foto de un restaurante…

Escanes, para «Mó, Jellyfish»
Escanes, para «Mó, Jellyfish» - ABC

El próximo 20 de mayo, Escanes y Risto Mejide celebrarán dos años desde que se dieron el «sí, quiero» en una boda que, como ella y el presentador, tuvo el mismo número de seguidores y detractores. Entre ellos existe una diferencia de edad de 21 años. A ellos, claro está, no les importó, pero las críticas por esa distancia generacional todavía les llegan. «Supongo que a medida que pasa el tiempo la gente lo ve más normal, pero todavía lo comentan. Al final lo importante es que él y yo seamos felices», apostilló. Lo que más admira de Risto es «poder aprender de él» y que él pueda aprender de ella: «Admiro su capacidad para relativizarlo todo, eso me da mucha tranquilidad. Risto es muy sensible, aunque no lo parezca, y tiene mucha serenidad». Además de su a marido, Escanes admira a su madre: «Ella es mi referente, mi punto de apoyo, mi inspiración… ojalá pueda hacerlo yo con mi hija la mitad de bien que lo ha hecho a ella». Escanes está ahora embarazada de cuatro meses, por lo que esperan que la pequeña Roma nazca el próximo mes de octubre.

¿No le da vértigo verse con 23 años, casada y a punto de tener una hija?

No me da vértigo. No creo que haya una edad perfecta para hacer las cosas. Tampoco creo que exista un momento perfecto. Los 23 de mi madre no fueron los mismos que los míos. Las circunstancias de cada uno hacen que nos tengamos que adaptar. Desde pequeño te dicen que tienes que acabar el colegio, estudiar una carrera, hacer un master y trabajar. ¿Por qué? Si te apetece estudiar con 40 años, hazlo. Y si te apetece casarte con 60, hazlo. No creo que yo esté perdiendo etapas de mi vida por haberme casado y estar esperando una hija. Estoy muy feliz.

Con el nacimiento de la niña se les planteará otra cuestión: exponer, o no, a la cría en redes sociales

No la vamos a exponer. Lo tenemos clarísimo. Risto lo ha hecho así con su hijo. No ha publicado fotos de él, solo de espaldas. Yo voy a intentar protegerla lo máximo posible de la exposición pública. Quiero que mi hija vaya tranquila al colegio, que no la señalen y no la reconozcan. Quiero que pueda ir al parque y esté tranquila. Cuando sea mayor ya decidirá ella.

¿Y si le dice que quiere ser influencer?

Le diría que tenga mucha paciencia, que no lea mucho los comentarios y que sea feliz.