Indara Rodríguez - INSTAGRAM

Indara Rodríguez (1983-2018)Así era Indara Rodríguez, referente en la organización de bodas

Era una trotamundos incansable que se enamoraba de los sitios que visitaba

PATRICIA ESPINOSA DE LOS MONTEROS
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Indara era una gallega, divertida y vital. Decían sus amigas que con su sonrisa permanente, verla era lo mismo que quererla, que le importaban un pimiento los desplantes que le daba su corazón, funcionando cuando quería, pero desde luego esto nunca fue problema para coger su mochila, cargarla a la espalda para viajar y disfrutar de las maravillas del mundo («Yo lo hago más despacio que otros, pero lo hago» contaba con un suave acento gallego)…, porque ella era una trotamundos incansable que se enamoraba de los sitios que visitaba y allí quería echar raíces, luego volvía a La Coruña para escribir las historias de sus viajes.

Indara, estaba casada con Iván, se había convertido en madre de familia numerosa en el último año y de una perrita tuerta, porque, como cuentan sus amigas, ella no podía hacer las cosas de una en una y fueron tres sus preciosos niños que vinieron de Hungría y, además, era una lectora empedernida. («cuando algo me gusta mucho fantaseo con perder la memoria para poder volverlo a disfrutar» contaba en su blog).

Fue traductora de profesión y trabajó en Madrid, en Barcelona y en Fráncfort, pero después de su boda, en 2010 decidió cambiar los diccionarios por las bodas y convertirse en wedding planner. Creó entonces «El Sofá Amarillo» convirtiéndolo en un referente en la organización de bodas en España.

Indara lideraba el ámbito más artístico de la empresa que componían ella, su socia Marta Rivadulla en La Coruña y Celia en la oficina de Madrid. Me cuenta Marta, que Indara era la voz de las redes sociales de la empresa, que tenían muchos proyectos en marcha como la escuela de El Sofá Amarillo, para formación de wedding planners, un proyecto solidario de RSC y muchos eventos corporativos y bodas que inundan la agenda para este año.

La empresa ha crecido mucho en los últimos cuatro años, organizando las bodas mas maravillosas en España, Francia y Portugal. Bodas de referencia en muchos medios del sector.

«Desde “El Sofá Amarillo”, nos sigue contando Marta ahora con mucha tristeza, soñábamos con cambiar nuestro pequeño mundo, facilitando las cosas a las parejas que empiezan. Tuvimos muchos proyectos y logramos crecer. Ella escribía muy bien y nuestras RRSS y nuestros 49.000 seguidores en Instagram se van a quedar un poco huérfanos, pues se ocupaba de ellos en persona. Tenemos que tomar aliento, ahora que se ha ido pasábamos juntas muchísimo tiempo y me he quedado yo también un poco viuda, fueron muchas bodas, viajes y muchas, muchas horas de viaje juntas soñando. La última que organizamos fue en Valdepalacios (Oropesa, Toledo), desde allí nos volvimos a La Coruña. La ingresaron el lunes y el viernes por la noche, nos dejó.»

Desde entonces las redes sociales no han parado de homenajearla desde su cuenta oficial de Instagram.