Sara Carbonero e Iker Casillas, el pasado 6 de mayo, cuando al guardameta le dieron el alta
Sara Carbonero e Iker Casillas, el pasado 6 de mayo, cuando al guardameta le dieron el alta - GTRES

Iker Casillas y Sara Carbonero, un ejemplo de incansable lucha

La periodista se recupera de la operación a la que fue sometida el martes, donde le extirparon un tumor en el ovario. Permanecerá ingresada el fin de semana. Juntos, afrontan su peor época

MADRIDActualizado:

La vida es a veces tan caprichosa que los problemas llegan cuando uno está en su mejor momento: disfrutando de la rutina del día y esperando con ilusión y expectación lo que pasará mañana. Así se encontraban Sara Carbonero e Iker Casillas hasta el pasado 2 de mayo, cuando el guardameta sufrió un infarto de miocardio. Hasta entonces, vivían un momento de plenitud. El portero del F. C. Oporto había renovado para una temporada más y la periodista hacía poco que había vuelto a «Deportes Cuatro» tras su excedencia con una sección de entrevistas, que compaginaba con colaboraciones con marcas y sus días en Oporto junto a Casillas y sus hijos, Martín y Lucas.

Con esta calma llegó la tormenta y un vacío de incertidumbre que los dos afrontan con arrojo. Citando al escritor Haruki Murakami, Carbonero publicó en su cuenta de Instagram el pasado martes que había tenido que ser intervenida quirúrgicamente por el equipo de ginecología oncológica del hospital Ruber Internacional de Madrid para extirparle un tumor en el ovario. «Afortunadamente lo hemos pillado muy a tiempo, pero todavía me quedan unos meses de lucha mientras sigo el tratamiento correspondiente», explicó Carbonero. Y añadió: «Estoy tranquila y con la confianza de que todo va a salir bien. Sé que el camino será duro pero también que tendrá un final feliz».

Una sola operación

Según ha podido saber ABC y al contrario de lo que se ha publicado sobre que Carbonero ha sido operada en dos ocasiones -el 14 y el 21 de mayo-, fuentes cercanas a la periodista han asegurado que la del pasado martes fue la única intervención a la que se ha sometido: «Lo de la semana pasada no fue ninguna operación. Le hicieron una prueba diagnóstica, que se realizó mediante laparoscopia y que fue decisiva para programar la intervención de este pasado martes». Desde el departamento de comunicación del hospital Ruber Internacional también han asegurado a este periódico que Carbonero se sometió «a una biopsia, para diagnosticar el tumor». De momento, la periodista permanecerá ingresada en el centro médico el fin de semana. Cuando le den el alta, comenzará con el tratamiento de quimioterapia.

Tres semanas antes de la intervención, comenzó la mala racha para Carbonero y Casillas. La periodista se encontraba en Tarifa cuando recibió una llamada desde Oporto para comunicarle que su marido había sufrido un infarto de miocardio al final de un entrenamiento.

Si durante aquellos días Carbonero se convirtió en el mejor apoyo para Casillas, ahora es él quien no se separa de ella. Un día antes de la operación, el pasado domingo, el portero cumplió 38 años y en la imagen que publicó en Instagram, advertía que se había visto obligado a «posar y mostrar esta cara algo alegre», una sonrisa forzada que al día siguiente cobraba sentido. A primera hora del día ayer, se le pudo ver llegar en su coche al hospital. Los padres de Sara e Irene, su hermana, también han ido a visitarla a diario. Su representante Ana Rivera y su colega de profesión y socia en la página web multimarca Slow Love, Isabel Jiménez, tampoco se han separado de ella. «Sara está muy animada, ha recibido varias visitas y se siente con muchas fuerzas», afirma una fuente cercana a la periodista.

Estatus de «celebrity»

Casillas permanecerá de baja lo que le queda de temporada. El guardameta creó en el año 2000 la sociedad Ikerca S.L., que tiene 12,4 millones de euros en activos. Desde ahí explota sus derechos de imagen y realiza inversiones inmobiliarias. En otras dos sociedades -Casillas World S.L. e Ikerfer 1981 S.L.- tiene activos que superan los cuatro millones.

Carbonero, por su parte, continúa trabajando en Slow Love con Isabel Jiménez. El año pasado obtuvieron 1,4 millones de euros en beneficios. Además, es imagen de Calzedonia, Agatha París, Polaroid y la marca de zapatos Popa. Aunque es difícil conocer la cantidad exacta que puede percibir por las campañas que realiza con estas marcas, se estima que podrían oscilar entre los 90.000 y los 120.000 euros. «Sara ha establecido con las marcas una relación duradera, muy profesionalizada y coherente. Tiene estatus de celebrity, que es una categoría muy superior a la de una influencer. Ella firma contratos para campañas con las que se empapelan ciudades enteras con fotos suyas. Contratos así hay pocos», cuenta un experto en colaboraciones de este tipo.

Cuando la vida te da dos sustos así, las prioridades cambian. Prima el «aquí y ahora», como decía Carbonero hace unos días a sus seguidores de Instagram. Cuando pase la tormenta, los dos podrían disfrutar si quisieran de un retiro dorado si quisieran.