Íker Casillas
Íker Casillas - Reuters

Íker Casillas cumple 38 años en plena incertidumbre sobre su futuro

El guardameta madrileño del Oporto medita retirarse del fútbol, después del infarto de miocardio que sufrió el pasado 1 de mayo

Sara Carbonero y su mala racha

Corresponsal en LisboaActualizado:

Íker Casillas cumplió 38 años este lunes 20 de mayo en plena incertidumbre sobre su futuro. Solo hace 20 días volvió a nacer, pues la rápida operación quirúrgica a la que fue sometido le salvó la vida tras un infarto de miocardio agudo durante un entrenamiento en la ciudad deportiva del Oporto.

El guardameta madrileño se llevó un gran susto y su pareja, Sara Carbonero, tuvo que regresar a todo correr a la ciudad portuguesa desde Tarifa, donde se encontraba realizando una entrevista para Deportes Cuatro. En vista de que tendrá que abandonar la práctica del fútbol en activo, el presidente del club blanquiazul, Jorge Nuno Pinto da Costa, le ha ofrecido un puesto en el organigrama técnico del Estadio do Dragao y el campeón del mundo con la selección española puede anunciar en breve que cuelga los guantes.

En estas circunstancias, la celebración de su cumpleaños se convierte, para Íker, en una celebración de la vida, en un gozo del despertarse cada día y ver entrar el sol por los ventanales de su lujoso domicilio en la exclusiva zona de Foz, no lejos de las playas de Matosinhos y de las tiendas de alto nivel de la Avenida da Boavista.

Oporto les encanta a ambos. No solo se benefician de las ventajas de residir frente al Océano Atlántico sino que aprecian los rincones con encanto de la capital del vino y participan cuando pueden de la vitalidad del panorama cultural portuense: conciertos de fado, exposición de Banksy en la Alfândega, ruta del arte urbano de la mano del grafitero local Hazul, comidas al lado de la desembocadura del río Duero y del emblemático Puente D. Luis I, etcétera.

«Hay que estar agradecido, porque he tenido mucha suerte. Quiero dar las gracias a mucha gente; me han hecho sentir querido. Hay que sacar una sonrisa. Quiero agradecer al hospital y al doctor Nelson, a Joao Carlos, que fue la persona que me hizo el catéter. Quiero dar las gracias por las miles de muestras de cariño en las redes y en diferentes ámbitos del fútbol. Habrá que esperar un par de semanas o un par de meses, la verdad es que me da igual». Aún resuenan las palabras de Casillas nada más salir del hospital CUF Porto.

La emotividad de los acontecimientos le ha hecho mella, tal cual ha manifestado a lo largo de estos días: «No sé qué será del futuro, pero lo más importante era estar aquí y poder hablar tranquilamente. Gracias por la espera, nos vemos pronto. Puedo contarlo y vosotros podéis verlo».

No está nada claro qué va a ser de su brillante carrera. Obviamente, la actual temporada ha terminado para él, con el Oporto aferrado a la final de la Copa de Portugal, frente al Sporting de Lisboa el sábado 25 de mayo. Eso sí, poco a poco va mejorando este portero tan querido por los aficionados del Bernabéu, que no le olvidan, y del club portuense, donde no se sabe si cumplirá el año de contrato que le resta. Por tanto, falta por averiguar hasta cuándo residirán Íker y Sara en Oporto. Lo más probable es que permanezcan en suelo portugués hasta mediados de 2020 y que entonces retornen a la lujosa casa que poseen en la madrileña urbanización La Finca. Una residencia que habían adquirido cinco años atrás a Lydia Bosch por 2,5 millones de euros.