Homenaje a Pepe Barroso

Por BEATRIZ CORTÁZAR
Actualizado:

Veinticinco años al frente de sus negocios, bodas de plata para el empresario Pepe Barroso que tuvo su homenaje en una galería de Madrid, donde la modelo Esther Cañadas le entregó un habano de lujo, en un acto que presentó el periodista Jesús Álvarez. La que fue reina de las pasarelas de Nueva York confesó que no mantiene una relación con un productor de cine (¿) y que ahora está muy concienciada con su labor en la Fundación Sabera, que fundó Nacho Cano, y de ahí que hace poco salieran unas imágenes de los dos entrando en un hotel de Madrid. Esther ha creado una escuela en Calcuta para ayudar a las niñas a prepararse cara al futuro y sacarlas de la calle. Al igual que Penélope Cruz, el dúo Gomaespuma, el futbolista Míchel o Antonio Banderas, Cañadas también ha viajado a esa ciudad para comprobar en persona las carencias que sufren sus habitantes. Más accesible con los medios y cada día más fija en su país de origen, Esther desveló uno de sus sueños: quiere ser madre de seis hijos, de los cuales tres serán suyos y los otros tres adoptados. Ahora tiene que encontrar al hombre que consiga que su deseo se cumpla. Soltera y dispuesta a enamorarse, candidatos dudo que le falten.

Ana Botella, con la Fundación Balenciaga

Con un vestido fucsia de volantitos de su diseñadora Aby (la misma que prepara el vestido de novia de su hija Ana), Ana Botella acudió a la presentación en sociedad de la Fundación Balenciaga que ya tuvo su acto oficial hace más de un año en Guetaria donde se inaugurará en el año 2004 la casa museo al maestro de la moda española. Hubert de Givenchy y Sonsoles Díez de Rivera (es ahora quien mejor luce los balenciagas de su madre) dieron la bienvenida a los asistentes, en cuya lista se encontraba la ministra de Cultura, Pilar del Castillo (se busca al autor de sus modelitos), la condesa de Romanones, encantada con la buena acogida de su último libro (coincidió con la condesa de Montarco, cuya hija Alejandra sale con un nieto de la Romanones); Victoria de Borbón Dos Sicilias, quien acudió con un amigo de su trabajo; Marcelino Oreja y su mujer; Ágata Ruiz de la Prada... Hubo cena, y sobre todo hubo mucho fondo de armario para las afortunadas que aún tengan o mantengan un balenciaga de sus años de esplendor.