Hillary Clinton en Oxford a principios de mes
Hillary Clinton en Oxford a principios de mes - REUTERS

Hillary Clinton dice que la aventura de su marido con Monica Lewinsky no fue «abuso de poder»

La ex secretaria de Estado asegura que fuera becaria de la Casa Blanca era una «adulta» que consintió la relación con Bill Clinton cuando era presidente de EE.UU.

Madrid Actualizado: Guardar
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Han pasado 20 años desde que estallara el «escándalo Lewinsky» y el nombre de la que fuera becaria de la Casa Blanca sigue muy presente en el día a día de Hillary Clinton. En 1998, salió a la luz la aventura extramatrimonial del por aquel entonces presidente de EE.UU., Bill Clinton, quien tenía 49 años, con Monica Lewinsky, una becaria de 22 años que en 1995 fue contratada como pasante y posteriormente fue empleada de la Oficina de Asuntos Legislativos.

Las revelaciones (con escabrosos detalles) de los encuentros sexuales del presidente con Lewinsky en el mismo Despacho Oval desataron una crisis política que a punto estuvo de derivar en un proceso de destitución de Clinton.

Monica Lewinsky saluda efusivamente a Bill Clinton en 1996
Monica Lewinsky saluda efusivamente a Bill Clinton en 1996 - AFP

Hillary Clinton, por aquel entonces primera dama, permaneció junto a su marido, apoyándole públicamente. Años después, y tras ostentar el cargo de secretaria de Estado junto a Barack Obama y de ser candidata presidencial por los demócratas, confesó que la humillación fue difícil de digerir.

Ahora ha vuelto a evocar aquella polémica durante una entrevista realizada para la cadena CBSpor Tony Dokoupil, en la que afirma que el romance de su marido con la por entonces becaria no fue un abuso de poder, porque Lewinsky tenía 22 años y «era una adulta» en aquel momento.

Los Clinton en enero de 1998
Los Clinton en enero de 1998 - EPA

Hillary también manifestó que creía que Bill Clinton tenía razón al no renunciar como presidente tras el escándalo, después de que fuera acusado por mentir sobre el asunto. Cuando se le preguntó si su esposo debería haber dimitido, respondió: «Absolutamente no».

La que fuera secretaria de Estado insistió en que, pese a que había personas que creían que un presidente de los Estados Unidos no podía tener una relación consentida con una empleada porque el desequilibrio de poder era demasiado grande, no hubo abuso de poder y añadió: «Permítame preguntarle esto: ¿Dónde está la investigación sobre el titular actual ( Donald Trump), contra quien se han realizado numerosas denuncias y que él desestima, niega y ridiculiza?». Y añadió que «entonces, hubo una investigación (de Bill Clinto) y salió en el lugar correcto».