Marisol
Marisol - EFE

La hermética vida de Marisol tras desaparecer del foco mediático

Ayer Pepa Flores celebró 71 años en la intimidad de su casa, acompañada tan solo por sus familiares y amigos más cercanos

MadridActualizado:

Fuera de los focos y las grabadoras desde hace décadas, la prensa ha respetado con escrúpulo el silencio de Marisol, que ayer cumplió 71 años. Hace un año, un libro escrito por Luis García Gil, «Marisol Pepa Flores, corazón rebelde» ahondó en su biografía lejos del amarillismo. Descubría al gran público el auténtico valor musical de la artista, icono pop en los años sesenta y setenta. Un libro que permitió conocer –gracias a una investigación exhaustiva en todo documento donde aparece su nombre– la conquista in extremis de una vida normal: una mujer más, del pueblo, en las calles de Málaga.

Infancia traumática

Marisol
Marisol- EFE

La vida de Pepa Flores no fue un camino de rosas. Según recogió el pasado verano un amplio reportaje de la revista «Vanity Fair» en el que contaba que le daban palizas con 8 años cuando un empresario contrató al grupo de niños que formaban «Los Joselitos del cante», dormía con la querida del empresario y este se acostaba con ella (con la querida), la llevaban a un chalé de El Viso para que «gente importante, gente del régimen» la viera desnuda a ella y a otras niñas, un fotógrafo la desnudó y le metió mano y otras muchas declaraciones que dejan la piel de gallina.

Días más tarde, un colaborador de «Sálvame» trasladó lo que María Esteve, hija de Pepa Flores, le había dicho. Que estaba dolida con la publicación que «Vanity Fair» publicó, que lo que contaban estaba descontextualizado o que utilizaban la imagen de su madre para unirla al movimiento Me Too sin su autorización. Sí que era verdad que aquellas asquerosidades que sufrió Marisol era algo ya publicado en 1979, pero Pepa Flores guarda silencio desde hace mucho tiempo. Con el Me Too muchas personas se han visto empujadas a relatar abusos sexuales, pero Marisol no.

Ahora su hija Celia Flores, fruto de su relación con Antonio Gades quien ha tomado el relevo en la carrera artística de su madre. Aunque según confesó en una entrevista para ABC en 2016, siempre busca el consejo de Pepa Flores. «Es lo primero que hago, y además es muy crítica conmigo. En cuanto recibí el disco, la monté en el coche, porque era donde podíamos escucharlo mejor y más tranquilas; además quería ver su cara de cerca. Y allí, apartadas a un lado de la carretera, oímos el disco entero. Yo le miraba la cara, y vi que estaba emocionada...». Aunque jamás se podrá ver a Pepa Flores en el escenario con Celia: «No, no... Ella por detrás, algún día, que surja. Pero está siempre».

Celia Flores
Celia Flores - Ernesto Agudo