Don Felipe y Doña Letizia en 2003 y 2018
Don Felipe y Doña Letizia en 2003 y 2018 - EFE/Reuters

Hace 15 años Doña Letizia se trasladó a La Zarzuela

Los Reyes celebran el 1 de noviembre el decimoquinto aniversario del anuncio de un compromiso matrimonial que sorprendió a los españoles

MadridActualizado:

Los españoles llevaban años esperando oír aquella noticia, pero cuando llegó, el 1 de noviembre de 2003, fue toda una sorpresa. Eran las siete y media de la tarde de un tranquilo sábado, Día de Todos los Santos, cuando la Casa del Rey lanzó el comunicado oficial en el que anunciaba el compromiso matrimonial del Príncipe de Asturias, que tenía 35 años, con Letizia Ortiz Rocasolano, la periodista que presentaba el telediario de TVE. Después de tantos años de espera y de presiones, el Heredero de la Corona había encontrado a la mujer que buscaba.

Ernesto Agudo, José María Barroso, Jaime García, Ignacio Gil
Ernesto Agudo, José María Barroso, Jaime García, Ignacio Gil

Don Felipe llevaba desde 1990 advirtiendo a los periodistas de que él no se sentía «obligado a casarse con una Princesa», y que el abanico de candidatas de Familias Reales era muy reducido. Además, se veía respaldado por la Constitución de 1978, que le permitía elegir libremente a su esposa, mientras no lo hiciera contra «la expresa prohibición del Rey o de las Cortes Generales».

También llevaba tiempo diciendo que quería hacer compatibles las razones del corazón con las del Estado, y había puesto dos condiciones a su matrimonio: que fuera por amor y que ella reuniera las cualidades necesarias para convertirse primero en Princesa de Asturias y después en Reina de España.

Condiciones de Don Felipe

Sin embargo, los Reyes llevaban siglos casándose entre ellos, y la historia pesaba todavía mucho en la conciencia colectiva. A pesar de las declaraciones de Don Felipe, en los largos años de su soltería los españoles se habían ido haciendo una idea muy diferente sobre cómo debía ser la futura Princesa.

Por esta razón, cuando se conoció el nombre de la novia -una joven profesional divorciada de 31 años, de clase media, nieta de un taxista e hija de un periodista y una enfermera-, su perfil no se ajustaba a lo esperado. Aún así, salvo algunas minorías, la España democrática, moderna y abierta de principios del siglo XXI comprendió las razones del corazón de un Príncipe enamorado y recibió con los brazos abiertos a Doña Letizia.

El Príncipe y la periodista se habían conocido un año antes, el 17 de octubre de 2002, en casa del periodista Pedro Erquicia, pero aquello «fue un encuentro casual y no tuvo ninguna consecuencia», relató Don Felipe. «Fue en la primavera cuando tomamos más contacto y aquello fructificó».

Ambos habían conseguido mantener en secreto durante unos pocos meses aquella relación. Incluso, ocho días antes del anuncio, el 24 de octubre de 2003, los dos habían coincidido en público en Oviedo en la entrega de los premios Príncipe de Asturias. Cuando Don Felipe acudió a saludar a los profesionales de TVE que habían retransmitido la ceremonia, entre los periodistas estaba Letizia Ortiz. La foto de aquel saludo, en la que aparecen con el director general de RTVE, José Antonio Sánchez, es la primera imagen pública de Don Felipe y Doña Letizia juntos.

EFE
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Filtraciones

Sin embargo, una semana después de aquella arriesgada imagen, el secreto ya no se pudo mantener. El viernes 31 de octubre empezó a filtrarse la noticia del noviazgo y la Casa del Rey decidió precipitar el anuncio del compromiso matrimonial del Príncipe. De esta forma, la decisión se presentaba como un hecho consumado y se evitaba el debate entre partidarios y detractores que había suscitado el noviazgo de Don Felipe con la modelo Eva Sannum.

Aquella noche, Letizia Ortiz presentó su último telediario, abandonó TVE oculta en un vehículo y, a la mañana siguiente, viajó con Don Felipe a Praga, desde donde siguieron el anuncio del compromiso. El Rey Don Juan Carlos se encontraba invitado en una cacería en Extremadura y, por la tarde,pidió a los dueños de la casa que encendieran la televisión para ver cómo se hacía público el compromiso.

Doña Letizia solo volvió a su apartamento de Valdebernardo a recoger sus pertenencias. A su regreso de Praga, se instaló en La Zarzuela por dos razones: la primera, por motivos de seguridad, y la segunda, para protegerse de la presión mediática.

El lunes siguiente, día 3, los prometidos comparecieron enamorados por primera vez ante los medios en el jardín de la residencia de Don Felipe, y el 6 de noviembre posaron ante la prensa en el Palacio de El Pardo tras la petición de mano. Fue allí donde Doña Letizia dio la primera muestra de su espontaneidad inicial con el famoso «déjame terminar a mí».

EFE
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Mientras avanzaban los preparativos de la boda, Doña Letizia empezó a acompañar a la Familia Real a algunos actos, como fue el XXV aniversario de la Constitución en el Congreso, que siguió desde la tribuna de invitados. La sociedad española vivía ilusionada los preparativos de la primera boda de Estado que se celebraba en 98 años, hasta que llegó el 11-M y los atentados borraron la alegría de un plumazo. El Príncipe y Doña Letizia suspendieron su fiesta de despedida de solteros y se volcaron con los heridos y las familias de los muertos.

A partir de ahí, los hechos se sucedieron a un ritmo frenético: su debut internacional, la boda, los viajes oficiales, el nacimiento de las Infantas, la abdicación de Don Juan Carlos, la proclamación de Don Felipe... Atrás quedan quince años en los que Doña Letizia tuvo que aprender a controlar su espontaneidad y su carácter, y a desenvolverse como se esperaba que lo hiciera un miembro de la Familia Real. Quince años en los que experimentó una enorme transformación, tanto física como personal, y en los que aquella joven que tuvo que acostumbrarse a que la llamaran Señora o Alteza se vio convertida en Reina de España.