Geoffrey Rush pretende «apartarse del mundo» tras ser acusado de abusos sexuales

El intérprete australiano lleva a juicio por difamación al «Daily Telegraph» de Sídney, tras unos reportajes publicados en 2017

Los Ángeles Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

En las próximas tres semanas Geoffrey Rush (67 años) decidirá su futuro profesional. Será entonces cuando se resuelva el juicio por difamación y en defensa de su honor contra el periodista Jonathan Moran y la compañía editora del «Daily Telegraph» de Sídney –Nationwide News, propiedad del magnate Rupert Murdoch–, que ha comenzado en la ciudad australiana con las intervenciones de los abogados de ambas partes y de la propia esposa del coprotagonista de «El discurso del Rey» y «Piratas del Caribe».

En un dramático testimonio, Jane Menelaus (59), casada con Geoffrey Rush desde 1988, desveló entre lágrimas el sufrimiento de su marido desde que en noviembre del pasado año el rotativo publicara un artículo sobre supuestos abusos sexuales de Rush hacia la actriz Eryn Jean Norvill, su compañera de reparto en «El Rey Lear», obra de Shakespeare que ambos representaron entre 2015 y el 2016. «Cuando leyó el artículo del ‘‘Telegraph’’, lloró y adoptó una posición fetal en el suelo», explicó en el estrado Menelaus. Y dijo que el ganador de un Oscar en 1996 por la película «Shine» ahora solo desea esconderse. «Geoffrey no quiere volver a actuar. Quiere apartarse del mundo. Es un ser destruido. Nuestro enfoque hacia el mundo y la gente ha cambiado. Nos llevará mucho tiempo superar esto», añadió. Parece que las acusaciones en su contrale han dejado fuera de juego.

«A lo largo de los últimos once meses hemos vivido en un bucle, tratando de entender por qué alguien nos odia tanto», se lamentó Menelaus refiriéndose a Norvill, quien testificará en favor del «Telegraph» para, según ella, demostrar la verdad.

En palabras del abogado del rotativo australiano, Geoffrey Rush habría «tocado la parte inferior de la espalda de la señora Norvill, por debajo de su camisa, cuando ambos estaban detrás del escenario. Y le pasó la mano por el torso hasta el costado de su pecho durante una escena en la que el Rey Lear lleva el cadáver de Cordelia al escenario y luego se lamenta sobre su cuerpo». En los reportajes también se afirmaba que Rush «acarició a tientas los pechos de Norvill, mientras bromeaba, con insinuaciones sexuales, sobre la forma de su cuerpo».

Buscar a tientas

Rush, por su parte, acusa al periódico de presentarle como un «pervertido y un depredador sexual». Reconoció que pudo haber «tocado la parte inferior del pecho» de Norvill, pero insistió en que no «la buscó a tientas intencionalmente». El actor también está siendo cuestionado por un mensaje de texto que le envió a Norvill seis meses después de que la producción terminara, donde admitía pensar en ella «más de lo que es apropiado» y adjuntaba un emoticono con un guiño. El letrado del «Telegraph» preguntó a Rush cómo se habría sentido él si su propia hija, que tiene 25 años, hubiera recibido un mensaje de este tipo de un hombre de 65 años.

Con la acusación de «comportamiento sexual inapropiado» la reputación de Geoffrey Rush, cuya trayectoria le ha consagrado como uno de los intérpretes de mayor prestigio en Hollywood, ha quedado «destrozada», según Bruce McClintock, representante legal del actor. Lo cierto es que desde que el «Daily Telegraph» publicó los reportajes, su cotización se ha derrumbado hasta unos escasos 44.000 dólares por película. «Su reputación era la de un profesional consumado, un actor dedicado a su arte», afirmó McClintock durante el juicio, quien subrayó que el nombre de Geoffrey Rush ha quedado en entredicho por una serie de chismes que buscaban una historia «estilo Weinstein».