Màxim Huerta y otros famosos que han dicho adiós a Twitter

El ahora exministro de Cultura y Deporte no es el único que, pese a que sabe que es muy importante para su trabajo, ha decidido dejar la red social por la presión de ser juzgado a diario, otros muchos rostros conocidos lo han hecho antes

MADRIDActualizado:

Unos lo han hecho por una temporada para desintoxicarse de la red social y otros han preferido hacerlo de manera definitiva, pero son muchos los rostros conocidos que han decidido abandonar Twitter, cansados de las críticas de los usuarios. Estos son algunos de los famosos que no han podido con la presión de ser juzgados a diario por miles de seguidores o por los denominados «haters».

123456789
  1. Adele

    Adele es uno de los rostros conocidos que no acaba de cogerle el gustillo a Twitter. Tiene una historia de amor-odio con la red social. Cuando aún no era famosa, al inicio de su carrera, tenía la mala costumbre de escribir en la red social algún que otro mensaje inapropiado habiendo tomado alguna que otra copilla de más. Después de varios errores, el equipo de Adele le aconsejó que lo dejase para los expertos. «Ya no bebo, pero cuando Twitter apareció tuiteaba estando bebida, estuve a punto de arruinarlo todo en varias ocasiones. Así que mi equipo decidió que (los mensajes) tenían que pasar antes por dos personas y luego tenía todo que ser aprobado por alguien», explicó hace unos años. De hecho, por aquel entonces, se rumoreó que tenía una cuenta secreta por si se le ocurría liarla.

    Tras el nacimiento en 2012 de su hijo Angelo, fruto de su amor con Simon Konecki, la cantante recibió amenazas a través de la red del icono del pájaro azul, lo que le llevó a desintoxicarse por un tiempo. Aun así, la artista no es muy activa en Twitter. Solo comparte algo con sus seguidores muy de vez en cuando. La última publicación data del pasado 30 de enero.

  2. Sam Smith

    Sam Smith conseguía en 2016 hacerse con su primer Oscar en la categoría de Mejor Canción por el tema «Writing's on the Wall», de la película «Spectre». Pero como si toda la famosa maldición de los reconocidos premios del cine hubiese caído sobre él, lo que debería de haber sido una gran noche, se convirtió en una auténtica pesadilla. Primero fue su «desafinada» actuación durante la ceremonia (reconocido por el propio artista), muy comentada en aquel año, y después acabó de arreglarlo en su discurso.

    Dedicó la estatuilla «a la comunidad LGBT de todo el mundo» y afirmó ser la primera persona abiertamente gay en recibir un Oscar. El cantante británico no es, ni de lejos, el primer gay que reconoce serlo y gana un premio de la Academia (entre ellos, el español Pedro Almodóvar).

    Los usuarios de Twitter no pudieron contener la mofa ante una declaración en la que Smith se había pasado de frenada. Smith no tardó en reconocer su error y explicó que su intención no era decir si él es el primero, el cuarto o el décimo homosexual en ganar el Oscar, sino poner énfasis en la comunidad LGBT «a la que tanto amo». Pese a todo, las críticas le llevaron a dejar la red social por un tiempo.

  3. Zayn Malik

    El exnovio de Gigi Hadid tuvo una desintoxicación de Twitter vista y no vista. En 2012, Zayn Malik anunció que estaba cansado de los comentarios de odio e insultos xenófobos que recibía en Twitter: «No se preocupen por mí, estoy bien. Únicamente borré mi perfil porque recibía mucho odio en los tuits. También estaban los rumores de que fumaba marihuana y engañaba (a su novia). No necesito leer nada negativo».

    A las 48 horas, el cantante estaba de vuelta, según él, por amor a sus verdaderos seguidores. «Lo siento, estaba siendo atacado en Twitter, pero no voy a decepcionar a mis fans. Así que estoy de regreso», explicaba.

  4. Demi Lovato

    Demi Lovato es otro claro ejemplo de amo y odio a partes iguales a Twitter. Han sido muchas las veces en las que la cantante ha anunciado que deja la red social. En 2012 informó de su abandono como consecuencia también de los comentarios negativos.

    Tardó un año en regresar y lo hizo para volverse a marchar. «Me encantan mis fans, pero no me gustan estos sitios de chismes... Voy a tomar un descanso de Twitter... Los amo». Y añadía: «No entiendo cómo la gente consigue historias de mis publicaciones de Twitter». Por el momento tiene activa su cuenta de más de 56 millones de seguidores, aunque se desconoce por cuánto tiempo.

  5. Megan Fox

    El caso de Megan Fox es bastante curioso. Muy ilusionada, la actriz y modelo estadounidense se creó su cuenta en enero de 2012 y a los cinco días le dijo adiós. No acababa de entender el funcionamiento de la red social: «Cinco días en Twitter y aún no entiendo su propósito. #cualeselpunto???».

    Con el tiempo dio alguna que otra explicación más: «Algunos de ustedes tal vez hayan, o no, notado que mi cuenta de Twitter ha sido cerrada. Pensé que sería el año en el que finalmente entendiera la red social, pero resulta que aún la odio. Los quiero chicos pero simplemente nunca seré esa chica. Facebook es lo más que puedo manejar. Lo siento».

  6. Alec Baldwin

    El pasado 4 de noviembre, Alec Baldwin bloqueaba su cuenta de Twitter tras una discusión acalorada con Asia Argento en relación al caso de Harvey Weinstein. Unas desafortunadas declaraciones en las que reconocía por televisión que, en alguna ocasión, había tratado a las mujeres de «forma sexista». Pero el verdadero problema llegó cuando insinuó que, a veces, la culpa del acoso sexual del productor podría ser de la víctima. A los pocas horas pidió disculpas y dejó la cuenta, asegurando que su intención no había sido culpar a las víctimas de agresiones sexuales.

  7. Gigi Hadid

    Gigi Hadid (22 años) no oculta la ansiedad que le produce manejar las redes sociales, tan necesarias para su trabajo en estos tiempos. Precisamente por ello, en la Semana de la Moda de París, que tuvo lugar el pasado mes de febrero, la codiciada modelo norteamericana no dudó en advertir de los peligros en su funda del móvil: «Las redes sociales perjudican seriamente la salud».

    Hadid es reina y a la vez víctima de las redes sociales. Ella conoce a la perfección que es muy importante para su trabajo, pero a la vez hay una parte de ella que le gustaría no tener que estar pendiente de ninguna cuenta. No es la primera vez que se queja de toda la ansiedad que le crean. Incluso el pasado año se tomó un tiempo de desconexión.

  8. Javier Ambrossi

    Es el caso más reciente. Aunque no juega en la misma liga que el resto de la lista, en cuanto a número de seguidores, Javier Ambrossi ha dicho adiós este martes a Twitter. La polémica que ha envuelto a su amiga Dulceida tras su viaje a Ciudad del Cabo ha hecho que el profesor de interpretación de «OT» se canse de la red social.

    «Me voy de esta red social. Estoy súper agradecido por el cariño y por todo lo bueno que me ha dado a mí y a mis proyectos pero no quiero seguir participando de esta falsa realidad donde constantemente se falta al respeto a los demás, se acosa, se multiplican mentiras, se exageran cosas, se general falsos ríos de opinión y que, la verdad, muchas veces me hace sentir mal. A mí y a gente a la que quiero. Creo que estamos llegando a unos límites de radicalismo que no comparto y que rozan el peligro», explicaba.

    El pasado lunes, Dulceida se convirtió en «Trending Topic» después de subir a su cuenta de Instagram unas fotos con unos niños de color con sus gafas de sol de Miss Hamptons, un modelo diseñado por la propia «influencer» para la firma. Los internautas no tardaron en plasmar su malestar en las redes sociales. «Se ha marcado un viaje a un poblado donde las reservas de agua se están agotando para subir fotitos suyas bañándose y regalarles a estos niños unas gafas de sol de su marca, subirlo a Instagram y cobrar por ello», fue uno de los tuits.

  9. Màxim Huerta

    Màxim Huerta es el último en engrosar la larga lista de rostros conocidos que han dicho adiós a Twitter. Tras convertirse en el ministro más breve de la historia de la democracia española, apenas siete días al cargo de la cartera de Cultura y Deporte, ha decidido eliminar su rastro de esta red social que tantos problemas le ha dado durante su corto mandato. Puede que después de un tiempo de desconexión decida regresar como tantos otros lo han hecho antes.