Éxito de público en el nuevo escenario de Ascot

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LONDRES. Había cierta inquietud por ver la respuesta del público a la nueva ubicación de la carrera de caballos de Ascot, la más célebre del mundo, pues por primera vez en 300 años no se está celebrando en su escenario habitual, el hipódromo de Berkshire, sino en York. Pero hasta el momento está recibiendo una nota muy alta en tan tradicional cita de la aristocracia británica, con la Reina Isabel II, y su hijo el Príncipe Carlos y Camila -gran aficionada a Ascot- a la cabeza, que han participado también en ese desfile de pamelas y sombreros de alto copete por la tribuna, lugar privilegiado para ver pasar los caballos a toda velocidad. De hecho, Isabel II llegó el pasado martes, primera jornada del evento, en carruaje acompañada por su marido, el Duque de Edimburgo, y saludó calurosamente a sus súbditos.

Hasta ayer, penúltimo día de las carreras, se han acercado cerca de 300.000 personas, cuando todavía falta el «rush» final de este acontecimiento deportivo nacido en 1711.