Eugenia de York y su prometido, Jack Brooksbank, el pasado mes de junio
Eugenia de York y su prometido, Jack Brooksbank, el pasado mes de junio - GTRES

La desigualdad de género se palpa en la nobleza británica

La Reina Isabel II hace distinciones entre sus nietos políticos y Jack Brooksbank, futuro marido de Eugenia de York, no recibirá ningún título nobiliario

LondresActualizado:

Tras la expectación que generó el enlace del Príncipe Harry y Meghan Markle, las bodas dentro de la Familia Real británica continúan. Será el próximo 12 de octubre cuando Eugenia de York -la hija mayor del príncipe Andrés y Sarah Ferguson-, y su prometido, el empresario británico Jack Brooksbank, se den el «sí, quiero» en la capilla de San Jorge del castillo de Windsor, como también hicieron los duques de Sussex. Sin embargo, a diferencia de Harry y Meghan, el futuro nieto político de Isabel II no recibirá ningún título nobiliario. Tal y como informó el príncipe Andrés al rotativo «The Mail on Sunday», el empresario seguirá manteniendo su estatus de plebeyo y su hija pasará a ser la señora Brooksbank, aunque no perderá el tratamiento de alteza real.

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De esta forma, el príncipe Andrés desmentía las informaciones que habían ido circulando durante los últimos días, que señalaban que la Reina se había planteado concederles el condado de Northallerton al casarse. Por lo visto, tal y como marca la tradición en la Casa Real, Isabel II solo otorga títulos nobiliarios a sus nietos varones. Uno de los portavoces de la familia de los York ha comentado que a la princesa Eugenia no le molesta esta discriminación. «A Eugenia no le pueden importar menos los títulos y le hace perfectamente feliz ser la señora Brooksbank», sentencia.

«Las cinco de Estrasburgo»

Esta noticia coincide en tiempo con la cruzada de las que ya han denominado «Las cinco de Estrasburgo». Lideradas por Charlotte Carew Pole -esposa del barón de Pole y cuya hija primogénita tendrá que ceder el título a su hermano menor-, junto a Lady Tanya Field, Lady Willa Franks, Lady Eliza Dundas, Hatta Byng y Sarah Long han presentado su caso al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo para luchar por cambiar una ley con más de 300 años, que en Reino Unido aún concede preferencia a los hombres sobre las mujeres en el orden de sucesión de los títulos nobiliarios.

Las aristócratas buscan eliminar así el sesgo de género que existe aún en Gran Bretaña y aportar igualdad a la anquilosada ley que rige esta materia. La actual norma dicta que una mujer pierde el privilegio de heredar un título en cuanto nace un descendiente varón. En caso de que una pareja solamente tuviera hijas, su linaje perdería la opción de seguir manteniendo ese título nobiliario y podría ser concedido a otra familia en un futuro.

Este caso no se da entre los herederos al trono británico. La ley se modificó en 2013 («Succession to the Crown Act») para que los hijos de los Duques de Cambridge tuvieran los mismos privilegios ya fueran niños o niñas. La regla original, conocida como Ley de Perth, data de 1772 y, hasta que no fue reformada, concedía prioridad a los varones.

Por eso, «Las cinco de Estrasburgo» tratan de cambiar la base sobre la que se sustenta hasta ahora el sistema de sucesiones británico. En una solicitud de 13 páginas presentada ante este tribunal, argumentan que ellas se ven afectadas por este problema, ya que no pueden presentarse para un puesto en la Cámara de los Lores. En este organismo, uno de los dos que componen el Parlamento británico (junto a la de los Comunes), 92 hombres de casas nobles tienen escaños reservados y otros tienen el derecho a postularse para un nuevo asiento si cuentan con el apoyo del Gobierno.

Las cinco demandantes aseguran que ellas no pueden acceder a estos cargos y que es el propio Ejecutivo el que las discrimina por su género. Carew Pole cree que ya es hora de equiparar los derechos de los hombres y las mujeres: «Han pasado 100 años desde que las mujeres obtuvieron el derecho a votar y es indignante que todavía no tengan el derecho de elección a nuestra Cámara alta», señalan.