JULIÁN DE DOMINGO  La polémica portada, en primer plano a la izquierda, ayer en un quiosco de Madrid
JULIÁN DE DOMINGO La polémica portada, en primer plano a la izquierda, ayer en un quiosco de Madrid

Eugenia Silva, en contra de su desnudo

Disgustada, furibunda, histérica. Así es como se siente la modelo Eugenia Silva tras ver la prepublicación de la portada de «Vanity Fair», revista que ayer empezó a venderse en los quioscos y que

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Disgustada, furibunda, histérica. Así es como se siente la modelo Eugenia Silva tras ver la prepublicación de la portada de «Vanity Fair», revista que ayer empezó a venderse en los quioscos y que muestra los cuerpos desnudos de Silva y Nieves Álvarez mientras se abrazan al cuerpo vestido de Andrés Velencoso. Se trata de una espectacular imagen del trío de oro del modelaje español que ha retratado el fotógrafo norteamericano Norman Jean Roy, quien se ha inspirado en otra portada de la versión norteamericana de esa cabecera en la que aparecían Tom Ford con Scarlett Johannsson y Keira Knightley.

El enfado de Eugenia Silva es lo que ha motivado que enviara un comunicado a los medios asegurando, entre otras cosas, que «la selección de esa toma de imagen como fotografía de portada no se corresponde con lo convenido entre los responsables de la revista y Eugenia Silva, quien ha expresado su profundo malestar y desaprueba la publicación de la fotografía. La entidad responsable de la revista y su directora ya han sido requeridas formalmente para que dicha fotografía no sea publicada por lo que su difusión en cualquier medio atentaría contra el derecho al honor, intimidad e imagen de Eugenia Silva».

Según Juan Carlos Tubilla, de la agencia View, que representa a Silva, la modelo siempre pensó que la imagen iba a ser insinuante pero no tan explícita. «Durante la sesión pidió ver una prueba de polaroid y en ningún momento aparecía el culo como en esta portada. También creía que iban a difuminar el pezón», asegura.

Según cuenta, y ante algunas informaciones que había recibido, Eugenia pidió ver la portada, pero la revista le contestó que la política del fotógrafo es no enseñar nada hasta su publicación. «Eso sí, le dijeron que era una foto sutil y elegante y que no se preocupara», añade. «Está disgustada y furibunda porque nunca ha posado así y creyó que iba a ser más sutil y no tan obvio. Se ve vulgar y está muy enfadada», dice.

Por su parte, la directora de «Vanity Fair» en España, Lourdes Garzón, me aseguró ayer que está totalmente «sorprendida» con la reacción de Eugenia Silva. «Habíamos pactado una portada en la que posaría desnuda. En ningún momento hemos tenido mala fe ni nos hemos saltado ningún acuerdo previo, puesto que no lo había. No es nuestra línea editorial actuar de esa manera y por eso insisto en que estoy muy sorprendida con todo esto, puesto que Eugenia es una modelo profesional que sabe cómo funciona todo y no entiendo que se ponga así. Hemos elegido la imagen más bonita de esa sesión y es verdad que nuestra política es no enseñar nada hasta que salga a la venta».

Nieves Álvarez, encantada

También protagonista desnuda de esa imagen es Nieves Álvarez, quien, sin embargo, me reconoce que «estoy encantada con la portada, me parece muy bonita. No creo que haya que escandalizarse por esta foto puesto que todas las modelos y actrices posan así con profesionales de prestigio. Es verdad que pensé que no se iba a ver tanto, pero también que nadie me obligó a hacerlo. Cuando me hablaron del fotógrafo me puse en sus manos y confié en ellos. Es la primera vez que poso desnuda -bueno, hice una portada en mis comienzos- y estaba muy preocupada. ¡No he parado de ir al gimnasio las semanas previas! No quería que se me viera el pecho y me cubrí con el cuerpo, pero insisto, no me ha molestado el resultado, somos modelos y es un trabajo. Por cierto, en la sesión de fotos llevábamos un tanga que se ha borrado con el Photo-shop».