Entre el polígrafo y el ADN

El príncipe Frederic von Anhalt, más conocido por el indudable mérito de ser el noveno esposo de la nonagenaria actriz Zsa Zsa Gabor, anda empeñado en demostrar al mundo que la hija de la difunta ex

ANTONIO M. FIGUERAS
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El príncipe Frederic von Anhalt, más conocido por el indudable mérito de ser el noveno esposo de la nonagenaria actriz Zsa Zsa Gabor, anda empeñado en demostrar al mundo que la hija de la difunta ex modelo de «Playboy» Anna Nicole Smith lleva sus genes. El caballero dice ser duque de Sajonia, pero la niebla del misterio envuelve su origen aristocrático. Las malas lenguas insisten en que ha estado demasiadas veces a disposición de la Justicia.

Como no tiene a mano a nadie del CSI que le rebusque en el ADN, ni consiguió receta para una dosis de pentotal sódico (el suero de la verdad), Von Anhalt se ha sometido al detector de mentiras (por estos pagos conocido como el polígrafo o la máquina de la verdad). Hasta en tres ocasiones se ha enfrentado a la sombra de la duda. Von Anhalt insiste en que mantuvo un romance con la conejita de vida ajetreada y muerte turbulenta que quiso ser Marilyn. Y reclama la paternidad de su hija Dannielyn, de apenas cinco meses.

Convendría enterarse de quién realiza los análisis. En España se ha dado una agria polémica sobre el título necesario para ejercer la «mentirología». Las cadenas de televisión Antena 3 y Telecinco andan a garrotazos sobre diplomas y homologaciones que permiten manejar tal artilugio. También debe recordarse que a dichas pruebas científicas se han prestado gente como David, de «La casa de tu vida»; la Negra, ex mujer de Miguel, de «Gran hermano»; o Tony Anipke, el marido de la peluquera Raquel Mosquera.

Mientras se aguarda el momento en que entierren a Smith en las Bahamas, el litigio sobre quién puso la semillita en la modelo adquiere contornos almodovarianos. Cuatro hombres se creen con el derecho de llamarse papás de Dannielyn Hope Marshall Stern: Howard K. Stern - la última pareja de Smith y quien aparece en el certificado de nacimiento de la niña-, el fotógrafo Larry Birkhead, el guardaespaldas Alexander Denk y el susodicho Von Anhalt. Hagan juego señores. Dannielyn podría llegar a heredar más de 80 millones de dólares, un pellizco de la fortuna de 1.600 millones del petrolero texano J. Howard Marshall II, fallecido en 1995, meses después de haberse casado con la modelo cuando ella tenía 26 años y él 89. Testamentos y herencias también están en los tribunales.

Los abogados de Birkhead han pedido paralizar el entierro de Smith hasta que se practiquen las pruebas de ADN que determinen quién es el progenitor de la niña. ADN, polígrafo, ruleta rusa... cualquier método puede ser bueno si además evita que el cádaver de la conejita tarde en encontrar su merecido descanso. James Brown sabe algo de eso.