Emilio Aragón pone ritmo cubano a la música de Bach

J. BRAVOMADRID. ¿Ritmos cubanos para los «Conciertos de Brandemburgo»? «¿Por qué no?», dice Emilio Aragón, que acaba de publicar (D. G.) el disco «Bach to Cuba», en el que ha jugado -«es un

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J. BRAVO

MADRID. ¿Ritmos cubanos para los «Conciertos de Brandemburgo»? «¿Por qué no?», dice Emilio Aragón, que acaba de publicar (D. G.) el disco «Bach to Cuba», en el que ha jugado -«es un divertimento hecho desde mi más profundo respeto por Bach»- con el músico alemán y le ha añadido a varias de sus piezas instrumentos de percusión cubanos. «Hay gente a la que no le gusta la fusión, pero yo creo que hoy en día es inevitable. Además, yo creo que cuando algo es bueno, tan bueno como lo es Bach, su personalidad va a seguir aflorando lo lleves a donde lo lleves. Un amigo mío dice que Bach es como el cerdo; no se desperdicia nada».

Aragón, que sigue robándole horas a su tiempo para afianzarse en su faceta de director de orquesta y compositor, ha contado para esta grabación con la Orquesta Sinfónica de Tenerife, un conjunto de percusionistas y el bajista Alain Pérez. «Es la mayor «alteración»; la sustitución del bajo continuo por un bajo «tumbao». El resto de la formación barroca se ha respetado totalmente».

El deseo íntimo de Emilio Aragón al realizar este disco es poder acercar a Bach y la música clásica a gente que no suele escucharla. «En España la educación musical sigue siendo una asignatura pendiente. A los niños se les da una flauta dulce para que toquen un poco y apenas nada más. Y todo lo que se haga para que se acerque esa música grandiosa a la gente, bienvenido sea».