Emilio Aragón durante los ensayos con la mujer de Saramago, Pilar del Río

Emilio Aragón edita su soñado disco de cuentos sinfónicos

DAVID MORÁN/
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BARCELONA. La guadianesa carrera musical de Emilio Aragón vuelve a la superficie por obra y gracia de «El soldadito de plomo», un ansiado y soñado álbum de cuentos sinfónicos grabado por la Orquesta Sinfónica de Tenerife con el que el polifacético actor se estrena como director de orquesta en una grabación. «En una sociedad en la que hay tanto ruido hay que hacer música; cualquier tipo de música», confesó ayer en Barcelona poco antes de calificarse a sí mismo de «músico en la sombra». «Puede que mi trabajo como actor desdibuje lo que hago en la música, pero no por eso voy a dejar de hacerlo», añadió.

«El soldadito de plomo», cuya gestación ha contado con la colaboración desinteresada de los «narradores» Alejandro Sanz, Ana Duato, Julia Gutiérrez Caba y Nadia Santiago, arranca con el cuento homónimo de Hans Christian Andersen e incluye, para disfrute de los más pequeños, una nueva versión de «Historia de Babar» así como cuentos musicados de José Merino y José Saramago. Sobre este último, titulado «La flor más grande del mundo», Aragón no pudo sino deshacerse en elogios. «Me pareció tan bonito, con tanto fondo y tanto peso que me puse a componer sin saber si Saramago me dejaría presentarlo o estrenarlo», confesó. Al final, el cuento ha aparecido en un disco que destinará parte de los beneficios a acciones humanitarias.

Convencido de que el mundo necesita música y de que es necesario que los niños empiecen a relacionarse con el género desde bien pequeños, el actor, compositor e intérprete aplaudió iniciativas como el Petit Liceu y animó a los jóvenes compositores a involucrarse en el tema. «Las nuevas generaciones necesitan algo más que «Pedro y el Lobo» e «Historia de Babar». Además, puede que ésto anime a la gente a escuchar música clásica en directo, ya que la música es para sentirla y vivirla en directo», explicó.

Él mismo se ha especializado en el tema, ya que antes de debutar al frente de una orquesta en una grabación, se ha encargado de dirigir a las Sinfónicas de Euskadi, del Principado de Asturias, Tenerife, Bilbao y la Joven Orquesta de Madrid. «Si estudié dirección fue para poder dirigir en mis obras, pero le tengo un enorme respeto a la labor de dirección, por lo que más disfruto es el proceso creativo, el hecho de poderte encerrar a escribir», aclaró. Aún así, Aragón no pudo evitar referirse al momento complicado en la industria de la música, más aún si hablamos de un CD de música clásica dirigido a niños». «Por eso, que Deutsche Gramophon haya apostado por este proyecto es un gesto heroíco, teniendo en cuenta los tiempos que corren», añadió.