La Reina Doña Sofía a su llegada ayer al Congreso de los Diputados
La Reina Doña Sofía a su llegada ayer al Congreso de los Diputados - Maya Balanya

De la elegancia de Doña Sofía a la discreción de la Princesa y la Infanta

Doña Letizia optó por el bajo perfil para el aniversario de la Constitución: repitió modelo y vistió a sus hijas de gris con trajes inspirados en el uniforme escolar

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la Familia Real mostró ayer toda su pluralidad a la hora de elegir los estilismos para acudir al 40 aniversario de la Constitución en el Congreso de los Diputados. La más elegante fue la Reina Doña Sofía, que acabó convertida en una de las protagonistas de la ceremonia por los homenajes espontáneos que recibió.

Como en otras ocasiones especiales, la madre del Rey quiso lucir el colgante con el impresionante rubí de talla cabujón que perteneció a su madre, la Reina Federica de Grecia, y que se puede colgar de diferentes collares. Y, para realzarlo, escogió un elegante vestido de terciopelo del mismo color pero unos tonos más oscuro. Curiosamente, Doña Sofía suele recurrir a este rubí familiar para las ocasiones más solemnes y relevantes, como fue también la ceremonia de proclamación de Don Felipe hace cuatro años y medio. Esta joya, que heredó de su madre, es propiedad de Doña Sofía, a diferencia de las llamadas «joyas de pasar», que están destinadas al uso de las Reinas titulares o consortes.

Doña Letizia prefirió rebajar un poco la etiqueta del acto, respecto al estilismo de Doña Sofía, y optó por repetir el ceñido vestido rojo de Carolina Herrera que estrenó el pasado 8 de septiembre de Covadonga, cuando acompañó a su hija mayor, la Princesa de Asturias, en su primera visita oficial al Principado y a la histórica ermita. En esta ocasión, la Reina combinó el vestido con unos pendientes de brillantes y rubíes que pertenecen a Doña Sofía, quien tiene también el collar a juego.

Pero la Reina relajó aún más la etiqueta para vestir a sus hijas. Para la Princesa Leonor, de trece años, y la Infanta Sofía, de once, Doña Letizia eligió dos sencillos y discretos vestidos cortos de diario que, aunque no eran idénticos, los dos tenían cuadros escoceses en tono gris marengo. Pero lo más llamativo fue que, en lugar de unas medias o leotardos, combinaron los trajes con unos calcetines altos, hasta la rodilla. El estilismo se completaba con bailarinas planas de color azul y vino y sendas capas de lana cerradas al cuello con un botón.

La Infanta Sofía combinó el gris de su vestido con el color burdeos de sus calcetines y de su capa, y la Princesa con esas mismas prendas en color azul, de forma que la primera impresión que produjeron, cuando llegaron a la Puerta de los Leones y se bajaron del coche, fue que se habían inspirado en el uniforme escolar para acudir a la ceremonia del Congreso de los Diputados. Las Infantas también lucieron peinados parecidos, aunque la trenza de la Princesa era menos visible que la de la Infanta porque la llevaba oculta bajo el pelo.