Zoleka Mandela
Zoleka Mandela - Instagram

Drogas, cáncer de mama y dos hijos muertos. La nieta de Nelson Mandela cuenta su historia

Zoleka Mandela ha sido una de «Las 100 mujeres 2016» elegidas por la BBC. Mujeres influyentes, inspiradoras de todo el mundo muestran su historia con el objetivo de resaltar la labor de las mujeres

MadridActualizado:

Zoleka Mandela ha crecido siendo el centro de atención debido a la figura icónica que representó su abuelo, Nelson Mandela, a nivel mundial. Esto no implica que la vida de Zoleka haya sido fácil. A su 36 años, la nieta del activista ha sobrevivido al abuso, la adicción y el cáncer de mama, aunque según confiesa ella misma, lo más duro de ha sido el hecho de enterrar a dos de sus hijos. Sin embargo, Zoleka se muestra fuerte ante la vida y con su experiencia hace campaña para ayudar a los demás.

Así lo cuenta la revista BBC, en la que Zoleka Mandela ha sido una de «Las 100 mujeres 2016», mujeres influyentes, inspiradoras de todo el mundo. La revista les dedica a cada una individualmente un reportaje y una amplia entrevista sobre su vida. Con el objetivo de resaltar la labor de las mujeres en el mundo.

La historia de la nieta de uno de los mejores ejemplos de estadista africano narra los acontecimientos más duros de su vida para la BBC. Cuando tan solo tenía 10 años, su abuelo fue puesto en libertad. Ella no lo conocía personalmente, tan solo oía hablar en su casa del «hombre encarcelado», por lo que en el momento en el que se enteró de que iba a ser liberado, su casa volvió a ser feliz.

Parte de la familia Mandela
Parte de la familia Mandela- AFPPHOTO

No solo para su familia, sino para el mundo entero ese momento se convertiría en uno de los acontecimientos más importantes de la historia de Sudáfrica. El famoso defensor de la libertad por fin salía de la prisión de Víctor Verster, situada en la Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Salía feliz, junto a su esposa Winnie y con el puño en alto, un gesto con el que se le indentificaría posteriormente.

Pero Zoleka era muy pequeña por aquel entonces, y le costaba entender que su abuelo era un hombre que había hecho enormes sacrificios por el bien de su país y que años más tarde, se convertiría en el primer presidente negro de Sudáfrica, el 27 de abril de 1994. Fue un tiempo de esperanza y cambio en el país.

Funeral de Nelson Mandela
Funeral de Nelson Mandela- AFP

Su historia

Pero en la vida personal de Zoleka, las cosas eran diferentes. Cuando todavía era una niña fue abusada sexualmente, lo que le marcaría para el resto de su vida. Este hecho fue la causa de su adicción al alcohol y a las drogas. El sentimiento de culpa que sentía por el abuso recibido la llevó a buscar la manera de aliviar su dolor, tomándose su primera copa con tan solo 9 años. Después de once años, cuando tenía 21, busco refugio y ayuda en su familia. En ese momento Zoleka ya era madre de una niña, Zenani. Su hijo Zwelami nacería seis años más tarde. «Yo no era la madre que mis hijos merecían», dijo. Ahora, sobria desde hace años, hace campaña para ayudar a personas, que como ella, sufren esta enfermedad.

En el año 2010, en medio de su adicción, su hija Zenani murió trágicamente en un accidente de coche, el conductor iba bebido y se estampó contra una barrera de seguridad. La niña murió en el acto con tan solo 13 años. Tras esto, Zoleka intentó suicidarse, como ella misma revela «fue el periodo más oscuro y doloroso de mi vida».

Años más tarde, cuando la nieta del líder sudafricano tenía 32 años, se le diagnosticó cáncer de mama. En un primer momento se negó a recibir tratamiento, no podía más con la vida, ya había sufrido demasiado y pensó que ese era su momento, sin embargo su familia logró convencerla para que se sometiese a quimioterapia y más tarde a una doble mastectomía. Poco después de finalizar el tratamiento se quedó embarazada, a pesar de que le advirtieron que sería muy difícil concebir un hijo después del cáncer. El pequeño Zenawe murió a los pocos días de nacer. Una vez más tuvo que enterrar a uno de sus hijos.

Orgullo de nieta

Zoleka Mandela ha creado una fundación en su nombre para concienciar sobre la seguridad vial, en honor a su hija Zenani. Y ahora también es una de las embajadoras para crear conciencia sobre el cáncer de mama. «Es importante que las mujeres se sometan a revisiones con regularidad», explicó.

A pesar de haber pasado por numerosos baches, de lo que más se arrepiente en su vida es de que su abuelo no se sintiese orgulloso de ella en vida. «Solo espero que en el cielo, donde está con mis hijos, esté mirando hacia abajo y se sienta por fin orgulloso de mí», confesó.