Leonardo DiCaprio junto a su nueva novia Nina en Malibú - ABC

Leo DiCaprio y su colección de «ángeles»

El actor incorpora una nueva belleza a su colección de novias. Se llama Nina Agdal, tiene 24 años y han derrochado arrumacos en las playas de Malibú

Los ÁngelesActualizado:

El verano parecería menos verano sin la foto de rigor de Leonardo DiCaprio (41 años) retozando en una playa, preferiblemente del Mediterráneo o del Pacífico, con una beldad entre sus brazos; o brindando con champán en la cubierta de un lujoso yate en compañía de su pandilla habitual y su ligue ocasional. Son ya más de 20 años viéndole conquistar, una tras otra, a las mujeres más espectaculares de la pasarela. El cortejo, casi siempre, comienza a finales de primavera, cuando en Cannes se congrega el mayor número de estrellas del cine y gente guapa de todo el planeta. El festival, al cabo, atrae como un imán a las más bellas y a los más poderosos.

Pero la Costa Azul como escenario perfecto no es la única coincidencia en la vida amorosa de Leo DiCaprio. Más allá de su condición de súpermodelos, casi todas las conquistas del multipremiado actor (el Oscar por su papel en «El renacido» es su último trofeo) comparten su condición de «ángeles» de la firma de lencería Victoria’s Secret o chicas de portada de «Sport Illustrated».

«De aquí a la eternidad»

Cuando Leo conoció a Nina Agdal (24) en el último Festival de Cannes, saltaron todas las alarmas. Sin embargo, hasta hace unas semanas –finales de julio– no aparecieron las fotos que confirmaban su relación. Fue en Malibú (California), en la playa y al estilo de Burt Lancaster y Deborah Kerr en «De aquí a la eternidad», donde Leo eligió aparecer en público junto a su nueva conquista. Desde entonces, la pareja se ha dejado fotografiar embarcada en Ibiza, bailando en una discoteca de Nueva York y, el pasado domingo, de nuevo en la costa de Malibú, ocasión en la que el actor lució sin complejos su condición de «fofisano».

Nina es una rubia de 1,76 metros de estatura y grandes ojos verdes; posee un físico espectacular y pasaporte danés –lo que confirma que DiCaprio siente debilidad por los acentos más dispares, pues ha salido con brasileñas, alemanas e israelíes–. Antes de su relación con Leo, lo más destacado que se sabía de Nina en el terreno profesional es que había aparecido en la portada de la mencionada revista «Sports Illustrated». Por supuesto, la joven modelo reúne todos los requisitos para ser la chica del momento en la vida de Leonardo DiCaprio. En Malibú, sobre la playa y sin miedo a los curiosos, la pareja demostró con besos y abrazos que lo suyo es real... de momento.

Nina y Leo disfrutando de sus vacaciones en Malibú
Nina y Leo disfrutando de sus vacaciones en Malibú- ABC

El soltero más cotizado de Hollywood, una vez que George Clooney sentara la cabeza con la abogada Amal Alamuddin, conoció a Nina Agdal en la fiesta «salvaje» (así se vendió en su convocatoria a los medios) que la firma de joyería Choppard organizó en Cannes. El sarao tuvo lugar la noche del 13 de mayo en Port Canto, apenas a unos cientos de metros de distancia del lujoso Hotel Martínez. Por allí desfilaron Kendall y Kourtney Kardashian, la modelo británica Kate Moss y su hermana Lottie, el actor Colin Firth y su esposa Olivia, y las tops más solicitadas del momento: Adriana Lima, Poppy Delevinge, Petra Nemcova, Daria Strokous y Natasha Poly. Y allí, sin destacar especialmente por encima de todas esas bellezas, estaba Nina, vestida de blanco y negro. Impecable. Pero algo especial debió llamar la atención de DiCaprio para que posara sus ojos sobre ella. De hecho, el actor había llegado por sorpresa y casi de incógnito a la fiesta, camuflado bajo una gorra y agazapado en una esquina, con su círculo más íntimo orbitando en torno suyo. Desde ese rincón, contemplaba abiertamente a los invitados y sólo se permitió mover el esqueleto cuando la cantante Diana Ross subió al escenario y entonó el «I will survive». Ni que decir tiene que, en cuanto se percataron de su presencia, numerosas mujeres hicieron cola para acercarse al actor. Parecía que una guapa morena vestida de rojo había captado el interés de DiCaprio... aunque, ¡sorpresa!, fue Nina quien se llevó el gato al agua.

Escueto mensaje

La joven danesa ha dejado una tímida huella sobre su recién estrenada pasión por Leonardo DiCaprio en su cuenta de Instagram, poblada de fotos en la que se la vez feliz practicando yoga con su entrenador personal, tumbada en Cerdeña, besando a su perrito a la orilla del mar o tomándose una copa de vino. Y un único mensaje de amor: «Loving DiCaprio» («amando a DiCaprio»).

Nina, actual novia de Leonardo DiCaprio
Nina, actual novia de Leonardo DiCaprio- ABC

La debilidad de Leonardo por las modelos y, en especial, los «ángeles» de Victoria’s Secret –ya acumula diez en su historial–, le ha valido el apodo de Pussy por su facilidad para atraer mujeres y que estas caigan rendidas ante él. Pero el mote no es reciente ni tiene úncamente que ver con sus logros como amante: se lo pusieron sus amigos, incluso antes de que protagonizara la película «Titanic». Tras aquel éxito, se consolidó su carrera como conquistador de las habituales modelos que pueblan los garitos de moda en Nueva York o Los Ángeles. De manera más concreta, en su pandilla de toda la vida, a la que dedicó el Oscar, a Leo se le conoce como Pussy Posse.

«A mis amigos, ellos saben quiénes son», dijo DiCaprio cuando se llevó tan ansiado galardón después de cuatro nominaciones. Ellos son Lukas Haas, Tobey Maguire, Kevin Connolly, David Blaine, Harmony Korine y Jay R. Fergurson, actores que durante años batallaron con desigual fortuna en la jungla de Hollywood y que hoy forman una piña en torno a su líder. Ellos son quienes le rodean en las fiestas, seleccionan a las chicas y le protegen de los incomodos paparazzis.

A sus 41 años, con más poder, dinero e influencia que nunca –su batalla contra el cambio climático le ha dado grandes victorias– el actor anuncia, entre besos y caricias, su nuevo romance. Nina sigue el patrón de anteriores relaciones, que incluso le ha llevado a intimar con la familia de sus novias... hasta que llega la ruptura. ¿Será la modelo danesa quien rompa el molde?