Sergio Mantegazza
Sergio Mantegazza - ABC

De crucero con Sergio Mantegazza, el espléndido «suegro» de Marina Danko

Con una fortuna de 2.500 millones de euros, el magnate tiene fama de excelente anfitrión

MADRIDActualizado:

Con la muerte de Sebastián Palomo Linares se han escrito ríos de tinta sobre la relación que el diestro mantenía con sus tres hijos Sebastián, Miguel y Andrés, fruto de su matrimonio con la diseñadora de joyas Marina Danko. En 2011, cuando una de las parejas más consolidadas del mundo taurino anunciaba su separación, Palomo Linares calificó los 35 años de matrimonio con la bella colombiana como «un mal sueño». Se abrió entonces una guerra sin trincheras donde ambos aparecieron ante los medios lanzándose dardos envenenados. Resueltas las cláusulas económicas del divorcio, sus hijos Sebastián y Andrés cerraron filas en torno a su madre y Danko desaparecía. Miguel, que en un primer momento se decantó hacia el torero, no tardó en volver a las faldas de su madre.

Desde entonces no se ha sabido mucho de Marina, se la veía alguna vez en mercadillos itinerantes de la capital exponiendo sus pieza en compañía de uno de sus hijos, pero siempre en un discreto segundo plano. A finales de 2015, Marina había conseguido rehacer su vida sentimental y, ante unas fechas tan señaladas como la fiestas de Navidad, organizó una cena en su casa de la madrileña calle Diego de León a la que asistió Fabio Mantegazza, su pareja desde hacía un tiempo.

«Desde que está con Fabio, pasa la mayor parte del tiempo en Mónaco y Lugano», cuenta una amiga cercana a la diseñadora. Tras la muerte de su exmarido no se la ha visto en ningún acto público, ni siquiera estuvo el pasado fin de semana en la Feria de Abril, cuando su «suegro», el magnate suizo Sergio Mantegazza, surcó el Guadalquivir a bordo del «Lady Marina», el yate de 64 metros cuadrados de eslora que posee.

A sus 90 años, el padre de Fabio tiene fama de ser un gran anfitrión. A la fiesta que organizó sobre su yate no faltaron Fernando Martínez de Irujo, marqués de San Vicente del Barco; Pía Miller, la hermana de Chantal de Grecia, con su pareja el cónsul honorario de Bélgica en Sevilla, José Antonio Ruiz-Berdejo, y Patricia Medina, la sobrina de Naty Abascal, con su marido Jerónimo Solís. La embarcación, que estuvo amarrada en el sevillano puerto de Delicias, está valorada en 50 millones de euros y tiene un helipuerto en la cubierta y seis habitaciones que pueden alojar hasta doce invitados. Se dice que en una de esas estancias durmió la cantante Tina Turner.

Sergio Mantegazza debe su fortuna a Antonio, su padre, que en 1928 fundó la compañía de viajes Globus. Lo que al principio solo era una góndola que llevaba a turistas alrededor del lago de Lugano, con la llegada de Sergio a la compañía se convirtió en lo que es hoy: una empresa de viajes que organiza cruceros por Europa y visitas guiadas por Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Sudáfrica. Sergio lleva 50 años al frente de la compañía y la mayoría de sus inversiones se encuentran en Lugano. Con una fortuna estimada en 3.000 millones de dólares (2.500 millones de euros), según la lista «Forbes», el «Lady Marina» no es el único juguete caro que Sergio Mantegazza tiene en propiedad, también posee un helicóptero y un Mercedes Maybach valorado en 600.000 dólares (550.000 euros).

De Lugano a Canarias

A este millonario hombre de negocios siempre le ha gustado conducir, es una de sus grandes pasiones. En los años 50 acostumbraba a recorrer Europa en automóvil para conocer nuevos destinos turísticos donde expandir su negocio. Cuando decidió explorar el sur de Europa bajó hasta España y recaló en la Costa Brava, enamorado del paisaje y la cultura española siguió hasta Andalucía y decidió explorar las Islas Canarias. Fue allí, concretamente en Tenerife, donde conoció a Aristela, una ayudante de peluquería que trabajaba en el hotel Mencey. Ambos vivieron una historia de amor que les llevó a pasar por el altar al poco tiempo. La familia de Mantegazza acogió a la isleña como una hija más y le enseñaron todo lo que debía saber para desenvolverse en sociedad. Juntos tuvieron dos hijos, Pablo y Fabio. El mayor trabajó en Nueva York en Bankers Trust y Credit Suisse, después empezó a trabajar con su padre en la empresa familiar. A los 34 años falleció en extrañas circunstancias. Fabio, por su parte, dirigió la línea de bajo coste Monarch Airlines, que en 2014 su padre decidió vender por 75 millones de libras (89 millones de euros). Desde entonces gestiona otros negocios familiares y para todo el tiempo que puede con Marina Danko, su gran amor.