El Príncipe Enrique de Dinamarca junto a su mujer la Reina Margarita
El Príncipe Enrique de Dinamarca junto a su mujer la Reina Margarita - EFE

Críticas a la Casa Real danesa por ocultar la demencia del Príncipe Enrique

«Si sabían que el príncipe Enrique estaba demente, debían habérnoslo comunicado, habríamos tomado una serie de reservas», dijo hoy el redactor jefe del tabloide «Ekstra Bladet»

Madrid Actualizado: Guardar
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Varios de los principales medios daneses criticaron hoy a la Casa Real por no haber informado antes de que el Príncipe consorte Enrique, en el centro de la polémica por sus recientes ataques a la Reina Margarita, tiene demencia.

La Casa Real anunció ayer en un comunicado que, tras «un largo seguimiento», los últimos exámenes médicos habían confirmado el diagnóstico y que las funciones cognitivas del príncipe consorte, de 83 años, están «debilitadas».

Enrique provocó un revuelo hace un mes al comunicar que no quería ser enterrado con su esposa porque se había ignorado su deseo de ser rey consorte, una vieja reivindicación, y, en una posterior entrevista, señaló que la reina lo tomaba «por tonto» y no lo respetaba.

Para el medio conservador «Jyllands-Posten», la culpa de la controversia y de los ataques al príncipe es principalmente de la Casa Real, por no avisar antes de sus problemas de salud, a pesar de los indicios. «Los rumores han circulado durante mucho tiempo; si la Casa Real hubiera examinado al príncipe mucho antes y pedido a los medios que lo dejaran tranquilo, ese deseo se habría respetado en mayor medida», escribe hoy este diario en un editorial.

Tanto «Jyllands-Posten» como otros medios recuerdan que después de que la revista «Se og Hør» publicara su controvertida entrevista al príncipe, la portavoz de la Casa Real, Lene Balleby, defendió públicamente el derecho de éste a expresar sus opiniones. «Si sabían que el príncipe Enrique estaba demente, debían habérnoslo comunicado, habríamos tomado una serie de reservas», dijo hoy el redactor jefe del tabloide «Ekstra Bladet», Poul Madsen.

El editor jefe de «Se og Hør», Niels Pinborg, aseguró que habría actuado de forma distinta de haber sabido algo, pero en cambio recibió informaciones de que su estado de salud era bueno. «JydskeVestkysten», uno de los principales diarios regionales, criticó el «espectáculo estrafalario de especulaciones ambulantes» que ha rodeado a la institución monárquica en las últimas semanas y calificó su política de comunicación de «catastrófica».

De la línea general de críticas se desmarca el liberal «Berlingske», que, aunque admitió que las sospechas sobre la demencia de Enrique han circulado desde hace tiempo, tildó de «valiente y necesario» el comunicado difundido ayer por la Casa Real.

El príncipe consorte ya había puesto en aprietos antes a la reina, como cuando hace quince años se retiró a Francia y no fue a la boda de Guillermo y Máxima de Holanda después de que, en la recepción de Año Nuevo y estando enferma la reina, el anfitrión fuera su hijo Federico.

Sonado fue también su plantón hace dos años a los actos del 75º aniversario de Margarita, oficialmente por gripe, aunque a los pocos días se le vio de vacaciones en Venecia con unos amigos.