Irina Shayk y Bradley Cooper
Irina Shayk y Bradley Cooper - Reuters

Confirmado: Irina Shayk y Bradley Cooper han roto

La modelo y el actor son padres de una niña, Lea de Seine, de 2 años, por quien intentaron mantener las apariencias de una relación que era insostenible

MadridActualizado:

Era cuestión de tiempo que la química de Bradley Cooper y su musa, Lady Gaga, terminara de quemar su amor con Irina Shayk. Alquimia de pareja porque Bradley Cooper, de 44 años, y Shayk, de 33 años, han empezado a hacer vida por separado, enfrentando los rumores con el mismo silencio que ha caracterizado su relación. «Su hija les mantiene unidos, las cosas entre ellos no van bien. Nadie es feliz y la relación pende de un hilo», dijo la semana pasada una fuente cercana a ellos a «Page Six» del New York Post, una sección donde los publicistas aprovechan para anunciar de forma anónima rupturas, encuentros y reconciliaciones de famosos.

La pareja junto a su hija de dos años
La pareja junto a su hija de dos años - Chloe Bell

La modelo y el actor son padres de una niña, Lea de Seine, de 2 años, por quien intentaron mantener las apariencias de una relación que era insostenible. «Las cosas no están bien. Ninguno de los dos es feliz. Pero por su hija, lo siguen intentando. Son infelices. Lo han estado intentando durante meses», explicó la misma fuente, quien afirmó también que es la modelo rusa la que está más por la labor de romper la relación.

Hoy, la revista «People» confirma la ruptura definitiva de la pareja. Es más, publica unas imágenes de la top rusa abandonado el domincilio con una maleta.

Rumores

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La última vez que la pareja acudió, en paz y armonía, a un acto público fue en la pasada ceremonia de los Oscar a la que acudieron con Gloria, la madre del actor. Fue ese día cuando el mundo descubrió la química personal entre Lady Gaga y Bradley Cooper, lo que dio pie al rumor de algo más entre ellos que una simple amistad. «No hay nada entre nosotros», desmintió la protagonista de «Ha Nacido Una Estrella», sin embargo, la presión sobre Irina y Bradley fue demasiada. «La gente ve amor, pero eso es lo que nosotros queremos que vean», dijo Gaga en un intento por convencernos de que sus miradas eran ficticias.

La mítica actuación entre actriz y director en los Oscar dejó a Irina sumida en la confusión ante aquella actuación y eso, sumado a la humillación, es, para cualquier mujer, difícil de congeniar con el amor y la confianza. Bastaba ver su cara en el patio de butacas para entender su crispación.