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Coches, extorsión y juicios: Karim Benzema, de 'enfant terrible' a padre entregado

El jugador del Real Madrid llegó a protagonizar más titulares por lo que hacía fuera del campo que por su dominio del balón

MADRIDActualizado:

A sus 30 años, Karim Benzema ha tenido tres vidas diferentes. La del niño que daba patadas a un balón en la periferia de Lyon; la del joven que tan pronto entraba a los juzgados por un caso de prostitución de menores que por apretar a fondo el acelerador; la del padre cariñoso que disfruta de una vida sosegada a las afueras de la capital con sus hijos. El jugador del Real Madrid conoce sus errores, tanto dentro como fuera del campo, y avisa: no necesita leer los titulares para saber en qué ha fallado.

Benzema sabe que es amado y odiado a partes iguales, que para la exigente afición blanca jamás hará suficiente por el escudo y que su forma física estará siempre en cuestión, por más que ahora luzca unos abdominales difícilmente alcanzables para el común de los mortales. El francés se ha sincerado en una entrevista para «Vanity Fair» en la que aborda esta y otras cuestiones, incluidos sus mayores escándalos. Porque Benzema es sinónimo de 'polémica' casi tanto como de 'calidad'.

De Zahia a Valbuena, el 'via crucis' judicial

El nombre de Benzema estuvo ligado a los dos procesos que hicieron tambalearse al gallo galo que los jugadores de la selección francesa lucen en el pecho. Entre 2013 y 2014, el francés se vio envuelto en la 'pesadilla Zahia' junto a su compañero Franck Ribéry. Ambos jugadores fueron acusados recurrir a los servicios de la exprostituta Zahia Dehar cuando todavía era menor de edad.

Zahia Dehar
Zahia Dehar - GTRES

Ribéry confesó durante la instrucción que había mantenido relaciones sexuales con la joven en dos ocasiones en 2009, negando haber pagado por ellas e insistiendo en que desconocía la edad de la joven. Por su parte, el madridista negó una y otra vez haber recurrido a los servicios de Dehar. En enero de 2014, ambos jugadores eran exonerados del caso. La Fiscalía ya había solicitado la absolución de ambos, al considerar que era imposible demostrar que conocieran la edad de Zahia. El escándalo supuso un auténtico mazazo a la imagen pública de los jugadores y el espaldarazo de la joven, quien terminó por reconvertirse en diseñadora de lencería, amadrinada por el mismísimo Karl Lagerfeld.

Apenas un año más tarde, Karim Benzema era detenido y puesto a disposición de la justicia francesa. Entonces, en el vestuario de Les Bleus se había desatado una auténtica tormenta: Mathieu Valbuena había recibido una llamada telefónica en la que le pedían 150.000 euros para evitar la difusión de un vídeo suyo manteniendo relaciones sexuales.

El delantero blanco le abordó durante una concentración y , según Valbuena, le dijo que pagara, colaborando con los chantajistas. La versión de Benzema es otra: él asegura que acutó de buena fe y solo pretendía que su compañero zanjara el tema. En julio de 2017, el futbolista fue exculpado tras recurrir el procedimiento que tenía abierto y que le inculpaba como cómplice de chantaje, pero el daño ya estaba hecho. La Federación Francesa de Fútbol decidió vetarle en 2015 hasta que se aclarara su situación legal. No ha vuelto a ser convocado desde entonces.

A fondo en la carretera y en el amor

En el año 2009, Benzema acababa de desembarcar en Madrid y se perfilaba como un gran aportador a las arcas municipales. Multas, retiradas de carnet y accidentes de tráfico han sido los grandes acompañantes del francés en estos años: estampó un Audi Q7 contra un árbol en la exclusiva urbanización de La Finca, fue multado con 250 euros por participar en una carrera ilegal a bordo de un Porsche azul en Ibiza, un radar le cazó circulando a 216 kilómetros por hora en la M-40 -fue condenado a pagar 18.000 euros y se le retiró el carné durante ocho meses- e, inevitablemente, fue pillado conduciendo sin carné en las inmediaciones del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas.

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Así, durante sus primeros años en Madrid, a Karim le duraban tanto los coches como las novias. El jugador llegó al club blanco del brazo de una joven enfermera francesa, Chloé De Launay. Fruto de esa relación nació su hija, Mélia, en febrero de 2014. Las constantes infidelidades del jugador y el caso Zahia Dehar terminaron con la relación. El delantero vivió un affaire con la cantante Rihanna y se le relacionó con periodistas y modelos, hasta que encontró el amor junto a la modelo Cora Gauthier.

Poco se sabe del romance, más allá del nacimiento del hijo de ambos, Ibrahim, en la primavera de 2016. Si algo ha demostrado Gauthier es ser celosa de su intimidad: borró su cuenta de Instagram y no aparece en ninguna foto en la cuenta de su pareja. Un estilo que casa, sin duda, con esta nueva etapa sosegada de Benzema. Al menos, hasta el próximo escándalo