Daniel G. López

«En la ciudad sin límites» une a Ana Fernández y Fernán-Gómez en la pantalla

Por José Eduardo ARENAS
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Ana Fernández pertenece al grupo de jóvenes actrices centradas por completo en su trabajo, de las que no pisan la pasarela de la frivolidad en pos de una fama fugaz. Cine, teatro y televisión, cualquier medio le sirve para endurecer esa base ya sólida que dicen que poseen cineastas como Garci, Patricia Ferreira o Benito Zambrano.

Estos días se prepara para empezar un proyecto que la tiene con el deseo a flor de piel: trabajar con Fernando Fernán-Gómez en «En la ciudad sin límites», «que va a dirigir Antonio Hernández, un estupendo director». El reparto que ha conseguido el director de «Lisboa» no puede tener mejor pinta: Leonardo Sbaraglia, Geraldine Chaplin, Ana Fernández y Adriana Ozores, entre otros. «En la ciudad sin límites» se nos presenta como un inquietante «thriller» repleto de inesperadas claves.

La actriz comenta que todos están enamorados del guión, «todos hemos hecho lo imposible para estar en la película», y define lo de «thriller» «porque hay un misterio que resolver dentro de una familia. El público irá descubriendo la trama poco a poco. Hay búsqueda y una relación con el pasado que nos llevará a conocer la historia de nuestro país». Se va a rodar entre Madrid y París. Ana filmará cuatro días en la ciudad del Sena y Hernández cuenta con nueve semanas para terminarla.

—Con «Solas» recibió el Goya a la mejor actriz revelación. ¿Se le ha exigido mucho por haber conseguido ese premio?

—Siempre se tiene la sensación de que te miran con lupa. Me impresionó mucho el que posteriormente me llamara Patricia Ferreira para «Sé quién eres». La verdad es que me encantó trabajar con ella. De José Luis Garci me enamoró cómo me contaba la historia de «You´re the one». Garci me había visto en «Solas». Es un director muy abierto. Recuerdo que cuando hablamos del papel que me tocaba interpretar le insinué que le faltaba un poco de información de cara al público. Y escribió una secuencia para Lydia Bosch y para mí que es un auténtico regalo, una de las más bonitas de la película.

—Es que Garci sabe mucho de cine, ya es un perro viejo.

—Te da mucha confianza y escucha al actor. Con él también tuve ese pellizco en el estómago que te hace sentirse segura. Soy una actriz que se mete en los personajes muy a fondo, hasta el punto de sentir vértigo, inseguridad y satisfacción a la vez. En esos momentos estoy abierta a todo, busco rasgos del personaje hasta en la misma calle, en la gente con la que me cruzo. Es una época en la que sueño mucho.

—¿Cine, teatro, televisión?

—La experiencia con televisión fue en la serie «Policías». Tenía que estar concentrada en un personaje que tenía un principio y un final dentro de una historia más larga, un papel que iba a durar trece capítulos y seis meses de grabación. Aprendí lo que es ese medio en cuanto a la inmediatez de todo. Los personajes cambian de capítulo a capítulo. Me gustó.

—¿Y Fernando Fernán-Gómez?

—Estoy deseando verle en el plató, le respeto y admiro profundamente. El personaje que hace en la película es tan maravilloso que, como dice el director, sacará algo magistral, como siempre. Antonio Hernández escribió esta historia hace años pensando en él».