Los cinco sentidos

Actualizado:

En la recta final de Casa Decor -termina dentro de una semana-, cinco expertos han recorrido las instalaciones en busca de novedades, pero también para comprobar cómo tratan las nuevas tendencias la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto

POR PATRICIA ESPINOSA DE LOS MONTEROS

Para gustos se hicieron los colores. Nadie lo duda, pero también los olores, los sonidos, las texturas o los sabores. Que un decorado entra por la vista es evidente, pero que pueda entrar por el gusto o por el olfato es menos corriente y más sutil. Lo que sí es cierto es que todas nuestras terminaciones nerviosas están a la que salta, ansiosas de recibir informaciones y noticias sensoriales, rechazando drásticamente lo grimoso y acogiendo, ¿por qué no?, cualquier sensación de placer.

Y esto lo saben los decoradores, que lo tienen como el primero de sus mandamientos, pues, según Pascua Ortega, satisfacer nuestros sentidos es en lo que siempre piensan. Pero al hablar de sentidos nos referimos a todos y cada uno de los cinco conocidos. Basta un ejmplo. Con lo delicada que puede resultar una buena lubina a la sal, cualquier reputación puede caer por los suelos si al entrar a la casa huele a pescado. Y no hablemos del ambientador cuyo aroma a «cabaña en el Tirol» nos tumba porque no sabemos a qué huele exactamente. También puede resultar una pesadilla atronar con un sonido electrónico una pacífica merienda materna con sus amigas, o que todo tu cuerpo se retuerza en un calambre si te dan la mano sobre una moqueta de esas que lo electrizan todo. Y todo, porque los sentidos no sólo se reducen a la vista, hay otros cuatro.

Hemos aprovechado una oportunidad única, como es la que ofrece Casa Decor en Madrid, para realizar un experimento que ha consistido en pasear de arriba abajo las cuatro plantas de esta exposición de propuestas de interiorismo con cinco artistas que no necesitan demasiada presentación, pero que, sobre todo, son verdaderos expertos en alguno de los cinco sentidos. Ellos nos han dado su impresión personal sobre el trato que reciben sus elementos de trabajo por parte de los decoradores, señalándonos lo que les ha gustado y lo que no, y todo ello en una visita divertida.

Candela Cort tocaba en Casadecor todo lo que le llamaba la atención. Samantha de España «alucinó» con los nuevos armarios de cocina y los extractores, aunque no le gustó nada la sensación de laboratorio. Ouka Lele lo probó todo, y no dudó en meterse en la enorme bañera de Roca, o en tumbarse en una colchoneta relajante junto al sonido de la cascada. A Luis Bolín, reconocido por un montón de visitantes, le gustaron los colores y las ideas del ático de Miguel García Caridad y le llamó la atención el baño zen de Maison Parfum, aunque no le agradó la contaminación acústica, debido a que hay mezcla de música de otras dependencias, algo inevitable en una muestra como esta. Por último, el interiorista Pascua Ortega nos dio las pautas desde el otro lado, el de decorador veterano.

Les hemos preguntado a todos cómo se trata su sentido favorito en una casa, lo que más y lo que menos les ha gustado, los errores frecuentes y las buenas ideas. El resultado ha sido divertido.