El Cholo Simeone y su mujer, Carla Pereyra, junto a su hija Francesca
El Cholo Simeone y su mujer, Carla Pereyra, junto a su hija Francesca - Enrique de la Fuente

El Cholo y Carla Pereyra, los nuevos vecinos de Marta Ortega en Madrid

La pareja ha comprado una casa en el barrio de Salamanca, por la que han desembolsado unos tres millones de euros

MadridActualizado:

Mientras Carla Pereyra y Diego Pablo «Cholo» Simeone disfrutan de unas idílicas vacaciones por California, Bora Bora, la isla de Pascua y Buenos Aires con su hija Francesca, las obras del piso que se han comprado en la madrileña calle Serrano continúan. Se trata de un entresuelo con una extensión de 411 metros cuadrados, que consta de tres amplios ventanales que dan a la calle. Según los datos de la inmobiliaria, el piso tiene una licencia «residencial» y habría costado casi tres millones de euros. Una cifra que se habría visto incrementada por las reformas que se están llevando a cabo en el inmueble y que Pereyra supervisa junto a un arquitecto. De hecho, poco antes de emprender su viaje para disfrutar de estos días de asueto familiar, se pudo ver a la modelo asomada a una de las ventanas de la vivienda, que están casi a pie de calle.

Desde que Simeone comenzase su andadura en el Atlético de Madrid, el entrenador se instaló en un chalet en la urbanización La Finca junto a Pereyra. Allí consiguen lo que más anhelan: pasar inadvertidos y vivir tranquilos. «Ellos están felices en La Finca», cuentan desde el entorno de la modelo. Y añaden: «En principio no parece que quieran moverse de allí para irse al centro de la capital». Al parecer, tal y como ha podido saber este periódico, además de por invertir en el suelo de Madrid, la pareja ha realizado esta operación inmobiliaria con el objetivo de tener una segunda residencia en la capital. Para que Pereyra y la pequeña Francesca se instalen ahí cuando Simeone esté viajando por motivos de trabajo. Por otra parte, Pereyra, que continúa con sus proyectos en televisión, trabajos como modelo y cediendo su imagen para campañas publicitarias y firmas deportivas, podría utilizar esta residencia para sus reuniones laborales.

Carlos Torretta y Marta Ortega
Carlos Torretta y Marta Ortega - GDG

Que Pereyra ha visitado varias veces el piso y también se ha dejado ver por las inmediaciones de este icónico edificio de la calle Serrano es ya una realidad. «A quien nadie ha visto es a Simeone», cuenta a este periódico una persona que trabaja en el edificio. Hasta hace unos meses, y cinco pisos más arriba, Pereyra y Simeone habrían contado con otros vecinos ilustres. Y es que, esta construcción ya fue noticia durante el verano de 2017, cuando se supo que Marta Ortega, la heredera del imperio Inditex, había adquirido el ático, cuyas reformas terminaron hace unos meses. Aunque la hija de Amancio Ortega vive a caballo entre Madrid y Arteixo (A Coruña), donde se sitúan las oficinas de Inditex, a partir del 15 de noviembre pasará más tiempo en la capital, tras su boda con Carlos Torretta en el pazo coruñés que los Ortega tienen en Anceis.

Pero parece que finalmente esta vivienda (situada a escasos metros de la flagship store de Zara y de las oficinas del grupo en la capital) no será la que sirva como residencia de Marta Ortega y de su futuro marido. El ático habría sido una inversión de Amancio Ortega, tras haber intentado comprar el primer piso de este edificio, donde se encuentra el Centro Riojano de Madrid. En un principio, la idea era que su hija se alojase en este ático con buhardilla junto a su futuro marido, pero, tal y como ha podido saber ABC, la pareja habría preferido alejarse del bullicio del barrio de Salamanca para instalarse en un piso de mil metros cuadrados en la Villa de París, frente al Tribunal Supremo, en un edificio donde solo serán once vecinos y que está terminando su fase de rehabilitación.

Cien años de historia

Edificio de la Calle Serrano
Edificio de la Calle Serrano- ABC

Las inversiones de los Ortega y los Simeone no han sido las únicas por las que este edificio de la calle Serrano se ha hecho famoso, icónico y emblemático. Ya en 1923 recibió un premio de arquitectura por sus balcones de forja, su portón señorial y las escalinatas del portal, por las que uno se dirige a los bloques derecho e izquierdo.

Y fue a partir de los 90 cuando empezaron a desfilar por su portal las grandes damas de la sociedad madrileña. Naty Abascal, Carmen Franco, Cuqui Fierro, Tessa de Baviera, Aline Griffith, Marisa de Borbón, Beatrice de Borbón, Beatriz de Orleans o Melinda Rúspoli fueron algunas de las clientas más ilustres que acudían al taller que tenía en el edificio el joyero Luis Gil, quien falleció el pasado mes de enero. «Fue el hombre que más supo de piedras, monturas, aderezos... y cotilleos de la alta sociedad», publicó entonces «Vanity Fair». Ya entonces, a este chaflán del barrio de Salamanca, se le podía llamar «el mentidero de Serrano».