Catherine Deneuve

Catherine Deneuve y Gerard Depardieu, implicados en un fraude fiscal

JUAN PEDRO QUIÑONERO/
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PARÍS. Catherine Deneuve es la primera famosa interrogada largamente por la policía para intentar esclarecer la bancarrota fraudulenta de un empresario de origen argelino, Rafik Khalifa, que pagaba sumas millonarias a muchas celebridades, en dinero negro, para asegurar la promoción de sus actividades audiovisuales.

De Catherine Deneuve, la justicia sospecha que cobró 45.000 euros, en un sobre, sin factura, por asistir a la velada del lanzamiento de una cadena de televisión fantasma, «Khalifa TV», en Cannes; y otros 40.000 euros, pagados con la misma ligereza, por asistir a un partido de fútbol, en Argel. En ambos casos, la actriz se dejó fotografiar muy prolijamente, sonriendo, dando su brazo a Rafik Khalifa.

Rafik Khalifa es un francés de origen argelino, que se hizo millonario con una rapidez vertiginosa, con variadísimos negocios, transporte aéreo, alquiler de vehículos, radio y televisión. Su «imperio» se hundió como un castillo de cartas con una rapidez inquietante. Y Khalifa ha encontrado refugio provisional en Londres, mientras la justicia consigue ejecutar una sentencia de búsqueda y captura, perseguido por bancarrota fraudulenta.

Al margen del escándalo estrictamente comercial, la policía fiscal y judicial ha comenzado por interrogar durante seis horas seguidas a Catherine Deneuve, sospechosa de haber ocultado al fisco entre 80.000 y 100.000 euros cobrados en dinero negro por participar con su sonriente presencia en el lanzamiento de algunos de los negocios de Rafik Khalifa.

Este mismo fin de semana se anuncia el interrogatorio de Gerard Depardieu, de quien la justicia sospecha otro tipo de implicación con el mencionado empresario: el célebre actor se habría beneficiado de las larguezas del empresario franco-argelino, que también prestaba varios de sus aviones personales, a cambio de favores de diversa especie.

Según la policía francesa, muchos otros famosos, como Sting, Ricky Martín, Mélanie Griffith, Pamela Anderson, Luc Besson o Naomi Campbell, estarían implicados en el mismo escándalo por el mismo tipo de posibles servicios a geometría variable: cobrar decenas de miles de euros, en dinero negro, por prestar su imagen promocional, en dudosas condiciones fiscales, durante una fiesta celebrada en Cannes.

Catherine Deneuve no ha deseado comentar las seis horas de interrogatorios pasadas en los locales de la brigada financiera de la Policía judicial, que intenta esclarecer las distintas facetas del escándalo. Depardieu ha declarado que él nunca cobró dinero por prestar su imagen a los negocios de Khalifa. Sin embargo, la policía desea esclarecer sus relaciones personales y profesionales con los oscuros negocios de un prófugo convicto y confeso de bancarrota fraudulenta.