Desde que falleció Price, se ha hablado mucho de esta preciosa villa caribeña en las Islas Turcas y Caicos
Desde que falleció Price, se ha hablado mucho de esta preciosa villa caribeña en las Islas Turcas y Caicos - Agencias

Las casas de las estrellas que nadie quiere

Fabulosas mansiones, adaptadas al gusto de sus famosos propietarios, salen a la venta sin resultados. Ni los precios rebajados son un aliciente

MARÍA ESTÉVEZ
Corresponsal en Los ÁngelesActualizado:

¿Quién no desea construir la casa de sus sueños? Las grandes estrellas de Hollywood consiguen hacer realidad sus fantasías hasta convertir sus mansiones en auténticos parques temáticos. El problema llega a la hora de vender la propiedad, pues no todo el mundo quiere dos piscinas conectadas, un templo budista o una sala de cine más grande que la residencia en sí.

Según analistas inmobiliarios, cuando una celebridad vende su mansión puede añadir caché a la misma, pero no siempre su nombre se traduce en una venta rápida. De acuerdo a las estadísticas de Realtor.com, una casa en el mercado norteamericano se liquida en aproximadamente 67 días, mientras que las propiedades de los famosos necesitan casi 132 de media para venderse. La explicación es sencilla: los sueños de unos no se traducen en los sueños de otros. «Las mansiones con los precios más altos del mercado son las más difíciles de vender, porque los compradores millonarios no tienen paciencia para emprender proyectos nuevos o aceptar las reformas de los antiguos dueños», admitió Roh Habibi, broker del programa de televisión «Million Dollar Listing».

Celebridades como Celine Dion, Tom Cruise, Julia Roberts o John McEnroe llevan años intentando, sin éxito, desprenderse de algunas de sus casas. Y hay ejemplos verdaderamente paradigmáticos de megalomanía.

La mansión de Celine Dion en Florida es un edificio que deslumbra a los visitantes por la belleza de su arquitectura y que todavía no ha convencido a ningún comprador. La imponente residencia de Jupiter Island se vendía en 2013 por casi 69 millones de euros, precio que se ha reducido hasta los 25,8 millones actuales. La casa cuenta con 10.000 metros cuadrados repartidos en cinco habitaciones con baños, ascensor, sala de cine, comedor, sala de reuniones y piscinas conectadas con puentes. El cuarto principal tiene un armario con carrusel mecánico para elegir los zapatos del día, una de las debilidades de la cantante canadiense. «Celine quiere vender su casa en Florida pues tienen que atender sus compromisos profesionales en el hotel Caesars Palace de Las Vegas», dijo a «The Wall Street Journal», un agente de Sotheby’s Internacional, inmobiliaria que tiene a su cargo la venta.

Casa de Celine Dion en Florida
Casa de Celine Dion en Florida- RBF/PAC

Igual que le ocurre a Dion, el tenista John McEnroe no consigue comprador para su residencia veraniega en los Hamptons, por la que pide cerca de 14 millones de euros. Casado con la cantante Patty Smyth desde 1997, tras divorciarse de la actriz Tatum O’Neal en 1994 y con una fortuna cercana a los 15 millones de euros, McEnroe no está para tantos gastos de mantenimiento.

Casa de John McEnroe
Casa de John McEnroe- Agencia

En cuanto al chalet alpino de Tom Cruise en Telluride, uno de los pueblos más bonitos de Colorado, lleva dos años en venta, hasta rebajar su precio a 56,4 millones de euros. Cansado, el actor ha decidido retirar del mercado la propiedad y esperar el momento adecuado. Su agente en Sotheby’s International, Bill Fandel, se ha rendido a la evidencia quedándose sin comisión. La casa de Cruise cuenta con 375,5 hectáreas, una mansión central con cuatro habitaciones, y pistas de tenis, de baloncesto y de hockey en hielo. Cuando salió al mercado, Fandel declaró en «WSJ»: «El señor Cruise ha pasado muchos años diseñando su rancho, pero ya no lo utiliza». Desde que el actor trasladó su residencia a Londres, no se le ha vuelto a ver por los bellos parajes de Telluride.

La mansión de Tom Cruise
La mansión de Tom Cruise- David O. Marlow