Algunos de los colaboradores de «Sálvame» imitan a Carmen Borrego - telecinco

SálvameCarmen Borrego ataca a sus compañeros de «Sálvame»: «No les importo absolutamente nada»

Con respecto a las burlas que surgieron en el programa tras la portada de la semana pasada en «Lecturas», la colaboradora intenta quitarle importancia

MadridActualizado:

Carmen Borrego sigue con su proceso de cambio de imagen radical. «Sálvame» dedicó durante varias semanas una sección semanal dedicada al sobrepeso de su colaboradora, «Desafío Borrego», donde la televisiva relataba la dura experiencia de perder peso. A esto se le sumó una complicada operación estética para deshacerse de la papada. Dos semanas después de su intervención de cirugía estética, un lifting de cuello y un retoque de cejas y párpados, la hija menor de María Teresa Campos mostró su metaformosis.

Sin embargo esta operación y el hecho de haber perdido tanto peso en tan poco tiempo provocó que la colaboradora tuviese que volver a pasar por quirófano para recolocar el músculo del cuello. Tal y como adelantó la semana pasada la revista «Lecturas», Borrego tuvo que corregir el descuelgue del músculo: «Mi médico me ha recomendado subirme el músculo de la papada, porque con la pérdida de peso tan rápida que tuve se me ha descolgado», confesó a la revista. «Yo misma me di cuenta de que no estaba bien. Me lo noté», relató.

Esta semana, la hermana de Terelu Campos concedía una nueva entrevista para la misma revista en la que acusaba duramente a sus compañeros de programa. «No les importo nada», se lamentaba. «He echado de menos un mensaje de mis compañeros preguntándome cómo estoy. No lo ha hecho nadie, solo mis jefes», reconocía. «Cada vez que le pasa algo a Lydia Lozano yo estoy, por eso me ha dolido que no me preguntara cómo me encontraba».

Con respecto a las burlas que surgieron en «Sálvame» tras la portada de la semana pasada, Borrego intenta quitarle importancia: «No te lo puedes tomar todo a la tremenda. No me sentaron mal pero tampoco bien» y piensa que ellos «son una piña y yo soy la última que he llegado. Sé que cuesta y que no soy tan amiga aunque creo que no les importo absolutamente nada».