Carambola a tres bandas de los Valdés

F. ROJO
Actualizado:

TENERIFE. Se esperaba con mucha expectación el inédito encuentro entre las tres generaciones de la familia Valdés sobre la arena de la tinerfeña playa de Las Vistas y, desde luego, el espectáculo que ofrecieron no defraudó en absoluto.

Ante algo más de tres mil jóvenes que jalearon cada movimiento del octogenario y legendario artista, Bebo demostró que vive una fructífera segunda juventud y protagonizó, sobre todo en los sabrosísimos diálogos con su hijo Chucho, momentos de gran intensidad y emoción al piano. Frente al empuje de abuelo y padre, muy respetuosa ella, Leyanis, la tercera Valdés en discordia, optó por permanecer en un discreto segundo plano.

El espectáculo siguió fielmente el guión adelantado por ABC en estas mismas páginas el pasado jueves. Primero compareció el dúo de voces Angelisa, precediendo a Leyanis, quien escogió a Joaquín Turina como corazón de un repertorio conformado por canciones propias, tras lo cual Chucho se destapó con un emocionado tema dedicado a su abuela Caridad, mientras que Bebo ejecutó obras clásicas de Ignacio Cervantes, Ernesto Lecuona y George Gershwin. Después de actuar hija y padre a dúo, dinámico donde los haya, llegó el esperado momento del trío, con una trepidante «Guajira a Bebo», compuesta por su propio hijo, y «Con poco coco», una de las obras magistrales del patriarca de la saga. Pero el instante cumbre de la noche llegó con el dúo Bebo-Chucho,que interpretaron piezas del cancionero universal como «El Manisero» o «Son de la loma», rematando en los bises con «El Cumbachero».