Campanario, tras los pasos de Belén Esteban
ABC María José Campanario

Campanario, tras los pasos de Belén Esteban

POR BEATRIZ CORTÁZAR
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Que si quiere parecerse a Paloma Cuevas, que si anhela protagonizar las campañas de publicidad de Isabel Preysler... Pues nada de nada. Al final María José Campanario ha saltado como una esposa indignada para defender su nombre y el de su marido y arremeter contra aquellos que la acusan de ser la «mala» de Ambiciones. Lágrimas en directo en «Dónde estás corazón», prólogo de su madre también telefónico y respuesta a la tía de Jesulín de Ubrique que la estaba poniendo en plató de todo menos bonita para explicar cómo había echado de la finca a la madre del diestro, Carmen Bazán, la única que llora en silencio en toda esta truculenta historia.

Cuentan por Ubrique que la Campanario comenta medio en broma medio en serio que si algún día se separa ella también tendrá su programa de televisión como Belén Esteban. De momento, ya sigue sus pasos y sale del cuatro por cuatro que conduce para hablar con un programa y poner su versión de los hechos sobre la mesa mientras reivindica su papel de mujer acosada, criticada y señalada.

Por supuesto, Jesulín de Ubrique calla y deja que sean ellas, las mujeres de su vida -madre incluida- las que acaben a tortas (telefónicamente hablando), mientras él sigue con su vida de retirado de los ruedos y sin ganas de dar la réplica. Según su mujer, mientras ella se desahogaba en directo en Antena 3, el torero dormía plácidamente ajeno a las cosas que se contaban de su familia. Cuesta creer, pero ahí están sus palabras. Claro que también cuesta creer que por un simple malentendido la matriarca de los Janeiro haya abandonado la casa donde dormía sin que se lo hayan pedido. Su rostro lo dice todo. Bazán tiene a su lado a toda la familia, ex marido incluido, salvo su nuera e hijo. Pero lo mejor de todo es que ahora Campanario dice que entiende a Belén Esteban. ¿Será que busca aliados? «Mientras yo viva, a mi madre no le va a faltar de nada. Que la dejen en paz, que no hablen de ella», me asegura Carmen Janeiro. «Ya está bien. Mi madre ha estado casi de criada suya, organizando la finca, cuidando de los nietos, y ahora por fin va a poder estar con sus amigas y hacer su vida», aclara. Pero no es la única que se ha ido de Ambiciones. Currito, una persona de absoluta confianza de la familia, también se ha marchado este sábado.

Toda esta polémica llega cuando hace apenas unos días se ha sabido que el fiscal pide cuatro años de prisión para Campanario por supuesto fraude a la Seguridad Social. La verdad, aunque sólo sea por la preocupación, eso sí que es para llorar.

Beatriz

Cortázar

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