Campanario: «No teníamos, en nuestra propia casa, ni un sitio para dormir»

Campanario: «No teníamos, en nuestra propia casa, ni un sitio para dormir»

Natalia Maldonado
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El pasado sábado el programa de Antena 3, «¿Dónde estás corazón» tenía como invitada a la hermana de Carmen Bazán, madre del torero «Jesulín de Ubrique», que acudió al plató para explicar los que, según ella, eran los motivos de la expulsión de la matriarca de «Ambiciones». Entre otras lindezas, Lali Bazán relató que a su hermana llevaba nueve años «viviendo de rodillas» por culpa del torero y la «bruja esa», calificativo que usó reiteradamente para referirse a María José Campanario, esposa del diestro gaditano.

Fue entonces cuando Remedios Torres, madre de Campanario, entró en directo en el programa mediante una llamada telefónica, «harta», según dijo, de que se insultase a su hija, que es «muy buena persona». Tras la intervención de ésta, entró una nueva llamada: la propia Campanario, expuso entre sollozos los motivos de la marcha de Bazán de la finca de «Ambiciones». «Nosotros no la echamos. Tuvimos una conversación porque no nos había gustado lo que dijo en televisión. Entonces ella nos dijo «ya lo habéis conseguido. Me voy». Y hasta hoy....Que ni siquiera ha vuelto a hablar con nosotros para preguntar por los niños».

María José Campanario aseguró que su marido y ella estaban hartos de llegar a la finca y encontrarse a los hermanos del torero con las novias y las madres, «que se levantaban de la mesa cuando nos veían aparecer por la puerta»; que no tenían «en su propia casa» ni un cuarto para ellos y para sus hijos; que «estaban hartos de aguantar muchas cosas»...«Estoy harta. He sido una señora y lo seguiré siendo al lado de mi marido. Yo hubiera sido la mujer más callada de un torero pero no me habeís dejado», aseveró.

Cuando la Campanario se despidió afirmando que ahora comprendía mejor a Belén Esteban, la colaboradora del programa de Ana Rosa entró también en directo para explicar que su hija Andrea había sido como un «paquete», que sólo estaba feliz en el campo con su abuela y con su tía pero que a casa del padre «no quería ir». Esteban aseguró que ella no quería entrar en esa «guerra», y que ahora era feliz con su marido. «De corazón, cada uno tiene su verdad. Un beso y buenas noches".