Camille en un acto del Principado hace unos meses
Camille en un acto del Principado hace unos meses - AFP

Camille Gottlieb, la hija pequeña de la Princesa Estefanía, saca las uñas

Alcanza la mayoría de edad y se defiende de las críticas vertidas en su contra

MADRIDActualizado:

Un mes y doce días. Es el tiempo que ha transcurrido desde que el pasado 15 de julio Camille Gottlieb, la hija menor de Estefanía de Mónaco -fruto de su segunda relación con uno de sus guardaespaldas, Jean Raymond Gottlieb-, convocase a familiares y amigos en el restaurante monegasco La Vigie. Allí celebró su 18 cumpleaños con la costa de Mónaco como telón de fondo. La joven narró algunos detalles de la fiesta a través de su Instagram, donde compartió instantáneas y vídeos; en uno de ellos se puede intuir a su novio Thomas Martin y a su hermanastro Louis Ducruet, hermano de Pauline, hijos de Estefanía y otro de sus guardaespaldas Daniel Ducruet.

Cuando Carolina de Mónaco enviudó de Stéfano Casiraghi, cogió a sus tres hijos y se retiró a la Provenza (y más tarde a París). Su hermana Estefanía en su día no dudó en imitarla para que sus hijos crecieran alejados de la vida pública. De hecho, cuando su relación con Ducruet terminó, y durante los años en que la Princesa mantuvo una relación con el empresario circense Franco Knie, Louis y Pauline, los dos mayores, se criaron entre caravanas y domadores de fieras.

En el anonimato

De la infancia y adolescencia de Camille se sabe poco. Es la única de los Grimaldi que ha vivido prácticamente en el anonimato. Cuando nació, Estefanía nunca oficializó el nombre del padre de Camille, ni siquiera en la partida de nacimiento. Pero la prensa confirmó que la niña era hija de Jean Raymond Gottlieb.

Ahora que ha llegado a la mayoría de edad, parece que Camille no tiene intención de continuar en la sombra. De hecho, el pasado jueves, la joven sacó las uñas en Instagram y publicó un comentario contra todos aquellos que la han criticado por su cambio físico y que han llegado a decir que se ha sometido a una operación de cirugía para hacer más atractivo su rostro. «He leído en internet algunos comentarios desagradables. Esos insultos y pensamientos son ridículos. Han dicho que mi cara estaba deformada porque sufrí un accidente o algo así, y que me he sometido a una operación de cirugía estética. Están muy equivocados», comentaba. Y añadía: «Tengo 18 años y soy feliz, gracias a Dios, yo no era así cuando era pequeña, al igual que vosotros. (...) No me importa ser la más bella o la más fea de mi familia, ni mucho menos vuestra opinión».

Que a partir de ahora la pequeña de los Grimaldi comenzará a aparecer en titulares resulta una obviedad. Hasta hoy, era su hermana Pauline quien llamaba más la atención, aunque ninguna de las dos podrá emular a su madre, objeto de jugosas crónicas durante los 80 y 90. Ahora Camille también puede optar a una distinción que parece llevar en los genes: la nueva «rebelde» del Principado.